Apuesta decidida por la educación al máximo nivel

 
El encuentro de ayer en la Universidad de Salamanca enmarcado en la Presidencia española en la Unión Europea dejó bien claro la importancia de la educación para el desarrollo de los países. Un valor siempre imprescindible, pero mucho más en tiempos de recesión económica, cuando la formación, la innovación y la creatividad pueden convertirse en los mejores aliados para lograr un futuro mejor. Los expertos participantes en la reunión dejaron bien claro que “es un error” reducir el presupuesto de las instituciones en materia educativa en tiempos de crisis, precisamente porque la preparación en el presente es el salvoconducto para cambiar con eficacia modelos productivos obsoletos que necesitan reinventarse, ofrecer alternativas y aprovechar los recursos humanos, el talento y el trabajo. Del mismo modo, quedó expuesta la importancia de aumentar la financiación de las universidades con alternativas de todo tipo para favorecer su autonomía frente a la presión de los poderes públicos. Sin olvidar las exigencias propias de su carácter universal, que no es otro que enseñar sin mirar a las fronteras, educar en valores y en conceptos universales, en pasar por alto los problemas de unos pocos y afrontar las carencias de la humanidad, y en promover la unión, no sólo la europea, por un futuro común en favor de un mundo más justo y con la riqueza mejor repartida. Sin ninguna duda, las universidades deben seguir siendo la garantía de la responsabilidad social para llevar la educación a todos los rincones del planeta.