Aprobado en 220.910.941,53 euros el presupuesto de la USAL de 2014

El rector Hernández Ruipérez Foto:F.Rivas)

Los auditores emiten informes sin salvedades de las cuentas de las entidades dependientes de la Universidad, lo que pone de manifiesto la buena salud de las mismas y la labor desempeñada por sus gestores.

El Pleno del Consejo Social ha aprobado las cuentas anuales de la USAL correspondientes a 2014, una vez que el auditor ha emitido el informe definitivo y preceptivo el pasado 25 de septiembre de 2015. Es la primera vez en este mandato del Consejo Social que las cuentas del año anterior se aprueban en el ejercicio siguiente.

 

•        El presupuesto final de la USAL para el ejercicio 2014 ha sido de 220.910.941,53 euros, lo que supone un incremento del 6,56% frente a los 207.319.751,00 aprobados inicialmente.

 

•        Las cuentas aprobadas por el Pleno han sido refrendadas por la Intervención General de la Junta de Castilla y León, que las ha auditado. El auditor refleja que el remanente negativo de la Universidad se ha recortado sustancialmente, pasando de un importe negativo de 479.426,61 euros en 2012 a otro positivo de 19.226.383,37 euros en 2014.

 

•        En el ejercicio 2014, la Universidad destinó 2.967.405,97 euros a amortizaciones de préstamos con entidades financieras, pasando su endeudamiento de 15.733.496,28 euros  a 31-12-2013 a 12.766.090,31 euros a 31-12-2014.

 

•        La Universidad no ha superado el techo de gasto para el ejercicio 2014, situado en 225.671.168 euros. El crédito total de gasto ha ascendido a 220.910.941,53 euros, resultando un margen positivo de 4.760.226,47 euros.

 

CUENTAS DE LAS ENTIDADES DEPENDIENTES DE LA UNIVERSIDAD

 

El Pleno también ha aprobado las cuentas del ejercicio 2014 de las entidades dependientes de la Universidad: Fundación General Universidad de Salamanca, Fundación de Investigación del Cáncer, Sociedad Anónima Cursos Internacionales, Fundación Parque Científico, Sociedad Limitada Mercatus y Escuela de la Lengua Española (ELE) 2014.

 

Los informes emitidos por los auditores no incluyen ninguna salvedad ni notas de énfasis en ninguna de las entidades, lo que pone de manifiesto la buena salud de las mismas y los positivos resultados de las actuaciones llevadas a cabo por sus gestores.