Apoyo decidido a la UDS en los momentos difíciles

 
La afición está demostrando el apego a los colores de la Unión Deportiva Salamanca ante la amenaza del descenso de las últimas semanas. Es verdad que conseguir que el estadio Helmántico esté al completo el próximo domingo, y que incluso haya empezado a funcionar la reventa, tiene mucho que ver con la euforia de los béticos en busca del ascenso a Primera.Pero sería injusto desmerecer el apoyo que los salmantinos están brindando al club. Lo deseable, en cualquier caso, es dar una lección de deportividad, de apoyo y de ánimo en las gradas y tener confianza en un equipo que se ha merecido más a lo largo de toda la temporada. Y luego, una vez lograda de forma matemática la salvación, hacer un verdadero análisis sobre lo que supone para la ciudad un equipo de fútbol, la verdadera implicación de los aficionados, de los socios y de los accionistas y el verdadero rumbo y destino al que queremos y debemos aspirar. Está claro que no es el fútbol la principal preocupación de los ciudadanos, pero sí es una importante fuente de riqueza, aparte de la ilusión y de la confraternización que genera. Por estos motivos, estos días de euforia, con estrategias de todo tipo para lograr una entrada, ambientes caldeados y una ciudad a rebosar de sevillanos dispuestos a gastárselo todo, deben ser el germen de una reflexión más pausada que dé lugar a mayores alianzas en torno a la repercusión del club. Utilizar bien el espíritu en contra del descenso seguramente contribuya a que el próximo año las gradas estén más llenas todos los días.