Aplazado por segunda vez el juicio contra el cura de la prisión y su ‘banda’

Próxima cita. La vista oral se celebrará el próximo día 24 de febrero tras suspenderse ayer al renunciar uno de los cuatro acusados a su abogado
E. G.

Por segunda vez, la vista oral fijada contra el sacerdote del centro penitenciario de Topas, Celedonio. L. S. y otros tres implicados en tráfico de estupefacientes, que introducían en la cárcel, fue aplazada de nuevo hasta el próximo día 24 de febrero.

En concreto, la razón que ha motivado el nuevo aplazamiento (el juicio se fijó en un primer momento para el 21 de diciembre suspendido ante el recurso por una de las partes y fijado para la mañana de ayer) se debe a que momentos previos a la celebración de la vista oral, uno de los imputados, C. E. V. R., renunció a su abogado. Sin embargo, pese al aplazamiento, todos los imputados, incluido Celedonio L. S. (que ha aceptado una pena de tres años y un día por un delito de tráfico de drogas) asistieron a la vista, la cual estaba prevista para las 11.00 horas, retrasándose media hora más tarde.

Los hechos por los que los cuatro imputados se sentarán en el banquillo de los acusados se remontan al 1 de julio de 2008, momento en que el sacerdote, aprovechando su condición de capellán fue sorprendido cuando intentaba introducir en la cárcel de Topas 387 gramos de hachís que llevaba ocultos en sus calcetines. Junto al sacerdote fueron detenidas otras tres personas que participaban también en el tráfico de estupefacientes.

Así, según el escrito de la Fiscalía, el compañero de piso del cura, C. E. V. R., era supuestamente el encargado de adquirir la droga; M. A. G. H., quien presuntamente se encargaba de comprobar la calidad de la misma y J. A. B. (condenado a 10 años de cárcel por un delito de tráfico de drogas), quien supuestamente facilitaba los contactos en Madrid para adquirir la droga.

A raíz de intervenciones telefónicas realizadas por la Guardia Civil averiguaron la entrada de un cargamento de hachís en la prisión. El 30 de junio, C. E. V. R. se trasladó a Madrid para comprar supuestamente un kilo de hachís. Al volver a Salamanca, telefoneó al sacerdote para que le informara de que no hubiera controles en la carretera. Al día siguiente, Celedonio S. L., se trasladó a la cárcel donde fue sorprendido con 387 gramos de hachís en tabletas y bellotas, ocultos en los calcetines. Además, en el registro del domicilio que compartían C. E. V. y Celedonio L. S., en Santa Marta de Tormes los agentes hallaron 1.030 gramos de hachís y 1.700 euros.

Por todo ello, la Fiscalía solicita tres años y un día de prisión para Celedonio S. L.; cuatro años y medio de cárcel para C. E. V. R. y para J. A. B.; y nueve meses de cárcel para M. A. G. H.