Aparicio mete en el mismo saco de deudores a Confaes y CVE, aunque solo los zamoranos no pagarán

El presidente de Cecale, Santiago Aparicio. Foto: BORIS GARCÍA

El presidente de Cecale se despacha a gusto en una rueda de prensa en la que acusa a Confaes y CVE de deslealtad y los compara a Zamora, cuando los primeros sí que han depositado la cuota extraordinaria ante un notario, y los zamoranos no acometerán el pago.

Santiago Aparicio, presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla y León, se ha despachado a gusto. Ha sido en una rueda de prensa esta mañana en la sede de Cecale a la que ha llegado tarde procedente de Soria. Con un tono elevado y visiblemente enfadado Aparicio ha metido en el mismo saco a Confaes de Salamanca y la CVE de Valladolid que ha CEOE Cepyme, cuando las dos primeras sí que han depositado su cuota extraordinaria para el plan de viabilidad ante un notario condicionada a que la patronal regional cumpla una serie de requisitos.

 

Sorprendentemente Aparicio compara a las confederaciones de empresarios de Valladolid y Salamanca con la de Zamora, cuando esta se ha negado rotundamente al pago. El presidente de Cecale sí que ha reconocido que Confaes y CVE ha depositado sus 65.328 y 158.081 euros, respectivamente, ante un notario. No obstante, ha explicado que no entiende el requerimiento notarial y ha dedicado una buena sarta de epítetos a las dos organizaciones.

 

“Han faltado a su palabra”, “solo quieren hacer daño”, “no quieren una Cecale estable”, “estoy perplejo con su actitud” o “no cumplen y son los más exigentes” han sido algunas de las dedicatorias de Aparicio hacia salmantinos y vallisoletanos. Sorprendentemente el presidente de Cecale no descarta estudiar su expulsión por no estar al día en sus deudas, cuando el dinero ya ha sido depositado y se entregará cuando la organización cumpla sus promesas.

 

Santiago Aparicio cree que es mejor que “salgan fuera de Cecale para que no entorpezcan”, aunque el presidente de la patronal ha ocultado que había dado el visto bueno a los condicionantes de Confaes y CVE. Por último, no se ha planteado en ningún momento en la dimisión porque el que “alguien haya incumplido su palabra no es culpa mía”.

 

Alterado, enfadado y nervioso ha finalizado Aparicio su rueda de prensa en la que también ha acusado a los sindicatos de “no saber por dónde andan” y en justificar la deuda de Cecale en más de un millón y medio de euros por los despidos de casi una treintena de empleados de la patronal.