Andalucía lidera la primera manga

Aunque todo permanece aún en el aire a la espera de que se desarrolle hoy la segunda manga, los jinetes andaluces encabezan la clasificación del tercer Campeonato Nacional Villa de Lumbrales de Acoso y Derribo, prueba que comenzó ayer en la capital del Abadengo y en la que se han inscrito 23 colleras procedentes de Andalucía, Extremadura y Castilla y León.
Miguel Corral

El desarrollo de esta primera manga comenzó con vacas bravas de la ganadería de Antonio Pérez-Tabernero de San Fernando, ganado que no se lo puso nada fácil a los garrochistas y que por su envergadura necesitaban de carrera y un buen garrochazo para lograr la voltereta, máximo exponente de esta disciplina premiada con seis puntos.

Tras un descanso de casi media hora salieron al cuadrilátero dibujado sobre la alfombra lumbralense vacas moruchas de Manuel Galán, más manejables y que finalmente permitieron dilucidar las 15 colleras que disputarán hoy la manga final a partir de las 16.00 horas. Hasta el momento de elaborar esta información, la pareja mejor posicionada de cara al triunfo final es la formada por Manuel Cañaveral de Cid y Antonio Cid Begines, collera que tras las dos primeras vacas corridas ayer presenta una tarjeta con 27 puntos.

En cuanto a público, la reducción del precio de la entrada fue suficiente para contrarrestar el sol abrasador de la tarde, que perjudicó inexorablemente la asistencia de aficionados. La entrada fue escasa, muy lejos del éxito obtenido en las pruebas celebradas en primavera, por lo que los organizadores, Ayuntamiento de Lumbrales y Asociación de Garrochistas de Castilla y León, deberían tomar nota de esta peculiaridad.

Para hoy domingo, además de conocer el resultado final tras celebrarse la segunda manga, prueba en la que se correrán vacas de Antonio Pérez-Tabernero y cruzadas de David Sevillano, tendrá lugar un pequeño homenaje a Dionisio Holgado, personaje que durante su etapa al frente del Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo impulsó de manera decidida esta práctica propia de las ganaderías de bravo en la dehesa salmantina.