Ana Irene Faure: "Lo que caracteriza a Huerta Otea es la tranquilidad, las zonas verdes y el deporte"

Ana Irene Faure (Foto: Patricia Hernández)

La presidenta de la Asociación de Vecinos de Huerta Otea habla sobre los problemas que padece el barrio y sus reivindicaciones.

TRIBUNA se acerca a los barrios de la capital salmantina, a sus problemas y necesidades para conocer de primera mano todas sus reivindicaciones. Continuamos  esta serie con Huerta Otea y su presidenta, Ana Irene Faure.

 

¿Cuál es el principal problema existente en la zona?

 

Hay varios problemas, como por ejemplo la falta de una sede para la Asociación de Vecinos, aunque tenemos la promesa de que se hará en septiembre. También necesitamos que planten árboles, ya que es un barrio muy amplio y las aceras están muy soleadas, por lo que harían falta sombras; presencia policial por la existencia de gente sospechosa; y que limpien la ribera del río, que está llena de basura.

 

¿Qué característica diferencia a este barrio del resto?

 

El barrio de Huerta Otea es completamente residencial, no tiene casi comercios, y se caracteriza sobre todo por su tranquilidad, lo que nos gusta a los que vivimos aquí, al igual que por las zonas verdes y el deporte. También se caracteriza porque en verano cobra más vida que en invierno, dado que es cuando la gente viene a pasear y a estar en los parques.

 

Por tanto, ¿demandáis más comercios?

 

Después de que cerraran un bar y un supermercado, actualmente están funcionando unos pocos, entre ellos una peluquería, una guardería, otro bar, un quiosco, o un estudio de música. Por ello, nos gustaría que hubiera más, aunque también es verdad que los vecinos tendrían que responder a los mismos, porque si los comercios fracasan es porque la gente no acude a ellos.
 

¿Cuánta población hay en el barrio? 

 

Censados somos unos dos mil y pico.

 

¿Y están suplidas sus necesidades sanitarias y educativas?

 

Al ser una población pequeña, no tenemos ninguno de esos servicios. Sin embargo, de ambulatorio tenemos el de San Bernardo, y respecto a los colegios, los niños van al Colegio Público Campo Charro, a los Trinitarios o al Champagnat, que son los que nos quedan más cerca.

 

 ¿Cómo ha afectado la crisis a la zona?

 

Varios comercios de la zona han cerrado. De todas formas como es un barrio residencial no se aprecia en otros sentidos.

 

¿Estáis satisfechos con las líneas y paradas de autobuses?

 

No, necesitaríamos más porque solo tenemos una línea, por lo que estamos escasos de autobuses. De hecho, hemos pedido otra que vaya por la parte alta del barrio, y si puede ser también que la frecuencia sea más corta.

 

El año pasado la rehabilitación del Parque Botánico era una de vuestras prioridades, ¿se podría decir que este problema ya está solucionado?

 

Pedimos que se arreglara, que pusieran más plantas y que los caminos fueran más transitables. Hemos notado una ligera mejoría en ese aspecto, ya que está más limpio y cuidado. Sin embargo, todavía no está solucionado al 100%, ya que hay praderas que casi no tienen árboles y caminos que tienen una tierra muy gruesa que dificulta el andar.