Ampusabe debe sortear más problemas para acoger a 36 niños

Pasajes costosos. El alto coste de los pasajes hace peligrar la continuidad de esta actividad. Ayuda institucional. La Diputación provincial subvenciona la mayor parte de la ayuda de este programa
S&P

Las asociaciones castellanas y leonesas de ayuda al pueblo saharaui valoraron hace varias semanas la posibilidad de negarse a participar en el programa Vacaciones en Paz debido a los precios abusivos que las líneas aéreas argelinas cobran por cada pasaje de los niños refugiados.

Esta semana los colectivos de ayuda, como Ampusabe –Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Béjar–, han comenzado a adoptar medidas para organizar el proceso por el cual gestionan el viaje de los menores saharauis para liberarlos del verano del desierto, en los duros campos de refugiados en los que habitan desde hace más de 35 años.

El pasado día 8 se reunieron todas las asociaciones para debatir el asunto y próximamente está prevista una nueva cita en Segovia, en la que participará el colectivo bejarano y en la que se determinará la postura final que adopten las asociaciones ante la nueva situación.

A falta de poco más de un mes para la llegada de los niños, se han iniciado los trámites a pesar de los más de 650 euros que cobrará Air Algerie por cada uno de los pasajes. Las cuentas están claras para la asociación bejarana que pretende traer este año a 36 menores.

La Diputación de Salamanca subvenciona cada año la mayor parte del coste de los pasajes. En la actualidad, la asociación está pendiente de la firma del convenio por el cual la Institución provincial participa en el programa solidario de la organización bejarana.

Ampusabe, que gestiona la acogida de niños de la provincia, ha iniciado los contactos con las familias de acogida, este año de forma paradójica más receptivas que en ediciones anteriores. El colectivo bejarano es uno de los más activos de la Comunidad y de los que mayor número de niños logra acoger en vacaciones.

Pasaportes
Otro de los grandes inconvenientes con los que están encontrándose los colectivos de ayuda al pueblo saharaui es la normativa en materia de extranjería. Este año será el último en que los niños podrán viajar con pasaporte colectivo, tal y como ha venido haciéndose durante las diferentes campañas del proyecto Vacaciones en Paz.

La Subdelegación del Gobierno en Salamanca permitirá que en esta ocasión los menores puedan viajar con este tipo de visado colectivo, pero será el último año en que puedan utilizarlo. El Gobierno de El Polisario deberá tramitar con las autoridades argelinas visados y pasaportes individuales para cada uno de los menores con la dificultad burocrática que entraña el proceso. Cabe destacar, en este orden de cosas, que el Gobierno español no reconoce un estado saharaui ni por tanto sus pasaportes.

Las familias que acogen a estos niños han mostrado siempre su satisfacción por la experiencia y enriquecimiento personal que supone cuidar a unos niños durante los meses del verano. Muchos afirman que reciben más de lo que han dado.