Amancio García Carro, 'El Rubio', se enfrenta al juicio que le puede mantener en prisión hasta 24 años

Fotograma del programa de investigación de La Sexta sobre 'El Rubio'

La Audiencia Provincial de Salamanca acoge esta semana el juicio contra Amancio García Carro, apodado 'El Rubio, y su presunta su banda en el que la fiscalía pide hasta 24 años de prisión para el considerado líder de la red de narcos más importante que ha habido en la capital salmantina. 

Más de tres años después de que la Policía Nacional le detuviera, en julio de 2013, Amancio García Carro y otras tres personas -su pareja, su hijo y la pareja de este-, que presuntamente forman parte de un grupo criminal que dirige, se sientan ante el juez.

 

Durante esta próxima semana se celebra en Salamanca el juicio al que 'El Rubio' se presenta bajo la acusación por tráfico de drogas, blanqueo de capitales, atentado contra agentes de la autoridad y daños en bienes públicos. Delitos por los que la fiscalía solicita 24 años de cárcel para el que se considera cabecilla de la banda de narcotraficantes más importante de Castilla y León. El fiscal le considera el líder de una red que introducía estupefacientes procedentes de Venezuela.

 

Amancio García Carro permanece en prisión provisional desde julio de 2013 cuando fue detenido tras protagonizar una persecución. Para su detención, los agentes de la Guardia Civil tuvieron que disparar a las ruedas del vehículo, un Audi blindado, donde viajaba el narcotraficante junto a uno de sus lugartenientes L.M.L., alias ‘Dodotis’ (responsable de la distribución de droga en Valladolid), ya que intentó atropellarlos y después fugarse

 

Entonces la Guardia Civil atravesó un camión para impedirle el paso, y aunque se subió por la acera llevándose por delante una farola y pretendía continuar su camino, los impactos de balas en las ruedas del vehículo acabaron por frenarle. En el interior del coche se localizadores dos kilos de droga. 

 

'EL RUBIO' Y SU TRAYECTORIA

 

La trayectoria criminal de ‘El Rubio’ se inició en el Barrio España de Valladolid hace una década. La caída del clan de ‘Los Monchines’ –que llegó a controlar el mercado de la cocaína en Castilla y León– dejó un hueco en el tráfico de drogas que distintos grupos trataron de cubrir. Entre ellos el grupo liderado por García Carro, que poco a poco se hizo con el negocio.

 

La presión policial de Valladolid le llevó a cambiar su centro de operaciones al barrio de Buenos Aires de Salamanca, desde donde llevaba el control de una gran red con ramificaciones en Castilla y León, Extremadura y Madrid.