Álvaro de Arriba intentará el récord nacional de 500 en una carrera especial en La Aldehuela

Álvaro de Arriba, en una carrera esta temporada.

El mediofondista salmantino 'celebra' su convocatoria para el Mundial con una carrera en casa en la que asaltará la plusmarca nacional que tiene Antonio Reina.

Tras ser confirmado para su primer Mundial absoluto, el de pista cubierta que se celebra en unos días en Portland, Álvaro de Arriba ultima su preparación, pero lo va a hacer de una manera poco convencional. Así, el mediofondista salmantino tiene previsto atacar la mejor marca española de todos los tiempos de 500 metros este sábado en la pista cubierta de La Aldehuela en una competición especial montada por la delegación de atletismo como premio a los atletas salmantinos medalla en el reciente Campeonato de España.

 

La decisión se ha tomado tras su segundo puesto en el nacional de 800 en Madrid y responde al buen ambiente que existe entre los integrantes de la nueva generación de velocistas y mediofondistas nacionales. Cuenta con la bendición de los técnicos de la Real Federación Española de Atletismo, que tenían que autorizar a De Arriba para competir a pocos días vista del Mundial. La competición se hace aprovechando el montaje para los juegos escolares y contará con tres pruebas con al menos tres atletas cada una, con lo que las marcas serán homologables.

 

 

¿POR QUÉ EL 500?

 

La peculiaridad de la cita reside en la distancia que el mediofondista salmantino ha escogido. El 500 en pista cubierta es una distancia que no está en el programa de los grandes campeonatos, pero que forma parte del catálogo de distancias no olímpicas que son bastante apreciadas entre los atletas. Le pasa lo mismo que a distancias como la milla o los mil metros, que no son distancias habituales pero que otorgan un gran prestigio a quien tiene buenos registros o el récord.

 

En el caso del 500, su sentido es que es una prueba a mitad de camino entre la velocidad y el mediofondo y que ronda el minuto, que es el límite que los especialistas marcan para las pruebas de resistencia al ácido láctico. En el caso del 500 en pista cubierta, la plusmarca nacional tiene el aliciente de quien la ostenta: el sevillano Antonio Reina, que la dejó en 1.02:00 en el año 2002. Desde entonces, nadie la ha tocado, aunque es una marca al alcance de Álvaro de Arriba.

 

Aunque está por confirmar, el salmantino puede contar con algún invitado de lujo a la carrera. Y es seguro que tenga la compañía de compañeros de entrenamiento del Rincón Oeste, que ejercerán de 'liebre' para lanzarle.