ALTERNATIVAS. UDS y Guijuelo se reparten méritos y desaciertos. Detalles. Mario Rosas se estrenó con un gol y Guijuelo deja muestras de poder llegar ser un conjunto bien armado.

 
TERESA SÁNCHEZ / Guijuelo
Una incorporación de Barrena –buenas sensaciones dejó el recién llegado a la casa verdiblanca–, a los cinco minutos de partido, en la que recogió un balón bien luchado por parte de Vinuesa, supuso el primer intento del Guijuelo por hacer daño en la portería de Biel Ribas, aunque el lanzamiento forzado se le marchó alto. El conjunto de Cazalilla salió con mucho empuje y en ese inicio de partido le discutió el dominio del balón a la Unión más que ningún otro adversario de la pretemporada. Les costaba a los unionistas salir con el Jabulani –esférico con el que se jugará este año en Segunda división B–, limpio desde atrás ante la presión de los locales a partir del centro del campo aunque Miguel, primero con un golpe franco, y Marcos Márquez, después aprovechando una indecisión de Iturralde, se acercaron a la portería de Montero con peligro.

Fue a partir de ese cuarto de hora cuando los blanquinegros comenzaron a ganar presencia en el juego merced a un mayor trato con el balón. En la medular Miguel y Mario comenzaron a encontrar pases más certeros mientras Kike y Sergio bien abiertos y progresando por banda hicieron el campo más ancho y con mayores espacios comenzaron a pisar el área con mayor peligro. Fue Mario el que, en una buena acción personal, condujo desde su zona de influencia, llegó a la frontal, sorteó a un rival y batió a Montero con clase amagando a un lado y chutando al otro.

El tanto en contra fue un aguijonazo que hizo reaccionar a los locales, que dieron un paso al frente e incrementaron su nivel de presión con Romero reafirmándose como uno de los futbolistas vitales de este Guijuelo. Juli Ferrer estuvo a punto de empatar tras un saque de falta al segundo palo pero una mano prodigiosa de Biel Ribas lo evitó. No le gustaba a Cano lo que veía y gritaba desde la banda a sus hombres, sobre todo a Jonhy, que mantuvieran las posiciones y en esa lucha por hacerse con el dominio se agotó el primer tiempo.

Con tres retoques en el bando salmantino y más cambios en el Guijuelo comenzó la segunda mitad, en la que se repitió el guión de un mayor empuje local de inicio aunque fue un espejismo que se diluyó en cinco minutos hasta que el Salamanca fue ganando terreno porque los locales perdían muy pronto el esférico. Tan sólo cuando éste llegaba a los pies de Romero se adivinaba peligro contra la portería ahora defendida por Bernabé. Con los cambios, Óscar Cano probaba alternativas como cambiar de banda a Brian Sarmiento y Sergio, volver a dar la salida de balón a Zamora o retrasar ligeramente la posición de Linares, que tuvo una gran ocasión a los 72 minutos, aunque llegó forzado a rematar al área pequeña y el disparo se le marchó muy alto.

El encuentro caminaba sin apariencia de variar porque el Guijuelo controlaba más pero sin demasiada profundidad hasta que encontró recompensa a su lucha con una falta botada desde tres cuartos, que recogió Tejedor en el área pequeña para rematar al fondo de la portería. Faltaban poco más de diez minutos para el final y entonces sí comenzaron a apretar los locales lo que también dejaba espacios para que la UDS saliera a la contra. Con el partido abierto se podía decantar para cualquier lado y mientras Thiago puso a prueba a Bernabé, Miguel Linares estuvo a punto de sorprender a Imola. Al final las tablas hicieron justicia a los méritos de ambos.