Alonso logra una brillante victoria para mantenerse líder

El asturiano vio la bandera a cuadros en el Gran Premio de Alemania tras marcar un tiempo de 1:31:05.862

El piloto español Fernando Alonso (Ferrari) se ha impuesto este domingo en el Gran Premio de Alemania, que se ha disputado en el circuito de Hockenheim, después de aguantar los ataques del alemán Sebastian Vettel (Red Bull) y del británico Jenson Button (McLaren), y ha aumentado la distancia al frente del Mundial de pilotos.

El asturiano, que vio la bandera a cuadros tras marcar un tiempo de 1:31:05.862, consigue así la tercera victoria de la temporada en diez carreras tras lograr la 'pole' el sábado. El triunfo supone un importante impulso en el Mundial de pilotos, especialmente tras el mal fin de semana de su máximo rival por el título, el australiano Mark Webber (Red Bull), que finalizó en octava posición.

Además, el segundo puesto de Vettel será revisado por los comisarios de la carrera por un adelantamiento ilegal a Button en las últimas vueltas.

Alonso protagonizó una buena salida, en la que se esperaba un mayor empuje de Vettel. El comienzo fue tranquilo en la cabeza, pero fue locura en el grupo del medio. El brasileño Felipe Massa erró con un giró brusco y perdió el alerón en un choque, lo que le obligó a pasar por el 'pit lane', al que también se vieron forzados a entrar el brasileño Bruno Senna (Williams) y el francés Romain Grosjean (Renault).

Sin embargo, el peor comienzo fue el del británico Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes), que tras una mala salida pinchó una rueda en la vuelta tres y le condenó para el resto de la carrera. Vettel y Alonso rodaban a un ritmo mucho mayor que el resto; el alemán marchaba a sólo 9 décimas y el asturiano perdía casi media décima por vuelta. Alonso ganaba distancia en el primer sector, pero sufría en la 'speed track', cuando el alemán podía utilizar DRS.

El líder del mundial paró por primera vez en vuelta 19 para cambiar a neumático duro; con un buen tiempo en boxes, Alonsó evitó la salida con tráfico. Ferrari decidió ir a dos paradas y ver lo que hacía Red Bull. Mientras, Sebastian Vettel entró en la vuelta 21 y salió detrás del japonés Kamui Kobayashi (Sauber), al que no tardó en adelantar.

A falta de cuarenta vueltas, Vettel rodaba a mayor ritmo que Alonso; el piloto alemán se acercaba peligrosamente a distancia de DRS, mientras que al británico Jeson Button (McLaren), que rodaba en tercera posición, le interesaba en duelo entre ambos pilotos. Sin embargo, a medida que se calentaban los neumáticos del español, la diferencia dejaba de ser evidente.

Alrededor de la vuelta 35 se produjo una nueva polémica. Lewis Hamilton, que marchaba doblado, empezaba a coger ritmo y le seguía el ritmo a Vettel, hasta el punto que llegó a adelantarle. La acción enervó al alemán, que agitaba su mano violentamente. La anómala lucha benefició claramente a Alonso, especialmente cuando el piloto de Red Bull experimentaba problemas con el KERS.

Fernando paró por segunda vez en la vuelta 42 y entró a la vez que Vettel. El asturiano salió antes y Vettel se quedó con Button delante haciéndole tapón. El piloto germano erró en su intento de adelantamiento y Alonso salió beneficiado. Los tres pilotos se veían con muchas opciones y se preveía una batalla épica por la victoria.

A medida que avanzaba la carrera, Vettel se quedaba descolgado de los líderes de carrera; mientras, en la vuelta 58, Hamilton decidió retirarse. Para entonces, Alonso aguantaba el acoso de Button gracias a poder utilizar el DRS con el tráfico de doblados y empezaba a marcar distancias.

El alemán cogió ritmo y se incorporaba a la lucha por la victoria a sólo seis vueltas del final. La lucha entre el piloto de Red Bull y el de McLaren dio alas a Alonso para firmar su tercera victoria en Hockenheim. En la penúltima vuelta, Vettel llegó a cabo un peligroso adelantamiento sobre Button por el exterior de la pista que podría ser sancionado con 25 segundos para el alemán.