Algunas normas básicas para escribir un texto en lectura fácil

La lectura fácil permite acceder a la población no lectora habitual al mundo de la literatura. Es un instrumento fundamental en el ámbito de la diversidad. Y sus normas son muy concretas.

Según los criterios aportados por Asprodes Feaps Salamanca para escribir un texto de lectura fácil se debe:

 

Antes de empezar a redactar, es aconsejable tener en cuenta una serie de elementos: 

 

- Sobre el contenido

 

- ¿Qué queremos comunicar?

 

- ¿Con qué finalidad?

 

 - Elaborar un guión o esquema con las ideas principales que queremos transmitir.

 

Escoger la información más importante y descartar la información innecesaria.

 

- Sobre el destinatario:

 

- ¿Cuáles son las características del público al que me dirijo? 

 

- Nivel de comprensión lectora

 

- ¿Qué conocimientos tiene del contexto que origina la información?

 

- Pensar en el lector al que nos dirigimos e imaginar cómo le transmitiríamos la información de manera oral.

 

- Sobre el soporte

 

- ¿En qué soporte voy a presentar los contenidos?

 

- Buscar el orden más adecuado para presentar la información de manera lógica.

 

 - Mientras redactamos, debemos tener en cuenta los criterios de legibilidad y comprensibilidad.

  

Pensar en el lector al que nos dirigimos e imaginar cómo le transmitiríamos la información de manera oral.

 

- Criterios de legibilidad:

 

- Tamaño de letra grande (Arial o Garamond, 12/14).

 

- Longitud de línea entre 8 y 12 cm. (unos 55-60 caracteres por línea).

 

- Márgenes generosos.

 

- Interlineado ancho, 1.5.

 

- Párrafos cortos (6-8 líneas), similares entre sí y separados por una línea en blanco.

 

- El texto no debe ir justificado a la derecha. Esto ayuda al lector con dificultades lectoras a que no se “pierda” al cambiar de línea.

 

- Criterios de comprensibilidad:

 

- Lenguaje sencillo, preciso y directo.

 

- Evitar los conceptos abstractos.

 

- Escoger palabras de uso frecuente.

 

- Utilizar ejemplos para explicar las palabras difíciles o facilitar su comprensión a través del contexto.

 

- Describir el transcurso de los acontecimientos en orden cronológico y en secuencias lógicas. 

 

- Utilizar la voz activa del verbo en vez de la pasiva.

 

- Escribir frases cortas de acuerdo al orden sintáctico básico. Los incisos no deben interrumpir ese orden.

 

- Expresar una sola idea en cada frase.

 

- Evitar elipses y sobreentendidos; puede que el lector no tenga conocimientos del contexto o de los referentes culturales necesarios para comprender lo que le estamos comunicando.

 

- Evitar el lenguaje metafórico.