“Alguien debe decidir si estamos donde estamos o si el objetivo es más ambicioso y hay que buscar otra persona”

JUAN CARLOS OLIVA. Entrenador de la Unión Deportiva Salamanca
T. S. H.

¿Cómo se encuentra Juan Carlos Oliva tras el partido, con el ambiente que ha habido y teme por su destitución?
No es que tema pero indudablemente la situación es complicada tras un partido como el que hemos vivido. Un partido en el que habíamos hecho lo más difícil, que es adelantarnos en el marcador y después hemos tenido essas debilidades defensivas que nos está costando tanto solucionar. Creo que con el 1-0 no puedes recibir los cuatro goles que hemos recibido. El partido estaba siendo muy igualado y que nosotros mismos hemos llevado al límite cuando creo que el equipo estaba bien, estaba ganando y eso no lo hemos sabido administrar bien.

¿En cuanto a la destitución?
No sé si es el momento de dar un golpe en la mesa o de intentar echar un pulso a nadie porque esos pulsos los tengo perdidos, pero sí creo que es el momento en que alguna decisión se tiene que tomar. Lo primero que tengo que decir es que yo no tengo ningunas ganas de marchar de aquí, no quiero que me destituyan, que tiren la toalla... pero llega un momento en el cual no podemos vivir con esta crispación y, sin echar un pulso a nadie, sí creo que llega un momento que para esto hay una doble solución.

¿Cuál es?
La primera es decir que no confiamos en Juan Carlos Oliva, no es nuestro entrenador, no le está sacando rendimiento a este equipo, la gente no cree y buscamos otro entrenador que afronte toda la segunda vuelta con un equipo bien colocado para el que yo creo que es el único objetivo, que es salvarse. Además no es un impedimento el contrato que tengo, que es de un año, ni el tema económico porque seguramente soy de los peor pagados de la Segunda División.

¿Y la segunda?
Que es la que a mí me gustaría realmente. Que se dijera que estamos aquí y aquí está nuestro punto de arranque. Es decir, salvar la categoría, somos un equipo humilde, que tiene que trabajar al límite, que seguramente no vamos a tener ese fútbol tan vistoso como todo el mundo pretende. Defensivamente tenemos que ser más solventes. Éste es nuestro entrenador, en él vamos a confiar y ojalá que todos los aficionados confíen. Cosa que es una batalla que tengo perdida porque si hago el cambio de Toti, que sabes que no puede, que no puede seguir en el campo y todo el mundo te critica esta acción... o si haces el cambio de Hugo, que estaba muy cansado del trabajo que ha hecho y lo haces para equilibrar el equipo para que defensivamente tenga un poco más de solvencia, se critica. Todo tiene una intencionalidad más o menos correcta. Hoy seguramente si cada uno hiciera un once pondría un jugador en lugar de otro pero la alineación que hay es lo que teníamos y no tenemos más. Vuelvo a decir que es un equipo humilde para trabajar en estos momentos por objetivos humildes y si hacemos eso, a lo mejor Juan Carlos Oliva puede continuar con su trabajo. Con sus errores, porque yo asumo mi parte de error cuando pierdes un partido 2-4. Está claro que no eres un hombre perfecto porque hoy ese partido lo hemos perdido entre todos. Asumo siempre la máxima responsabilidad pero repito que somos un equipo humilde, para trabajar al límite y a ver así dónde podemos estar.

¿Qué pasa para que el equipo se adelante y después pase lo que hemos visto?
Vuelvo a decir que creo que defensivamente estamos dando siempre demasiadas facilidades y hoy se ha visto cómo estando 1-0 hemos provocado un penalti y la misma jugada del empate. Los cambios eran un poco para eso, refrescar la banda y tener más soluciones en el centro del campo. Teníamos una defensa más sólida, con tres centrales y la verdad que de muy poquitas cosas nos han hecho cuatro goles. El último es casi para echarse a llorar otra vez. Con eso tienes que vivir y si sabes que eres un equipo humilde, que tiene que trabajar al límite, hay que intentar que esas acciones no vuelvan a pasar. Recuperarse y el domingo que viene tienes otro partido para intentar trabajar como hemos hecho muchos partidos sabiendo que no eres superior a nadie porque en Segunda División no somos superiores a nadie. Ni ante el colista, hay que trabajar al límite para intentar llevar los partidos adelante.

Asume su parte de culpa, pero ¿hasta qué punto tienen la culpa de lo que ha sucedido los jugadores?
Como entrenador nunca me vais a ver tirar hacia dentro. Hemos adolecido otra vez de falta de las mismas características de las últimas semanas y por mucho que estás hablando con ellos, pues que sea un equipo más agresivo, con más comunicación, que vaya más junto, hay momentos que se puede romper el partido, pero se puede romper si estás perdiendo en esos últimos diez minutos. Hoy ellos mismos han tenido la sensación de que han tirado el partido, pero repito que al final el máximo responsable es el entrenador y el que tiene que asumir las consecuencias.

Se han tenido ocasiones clarísimas en la primera parte, ¿se está pagando la falta de delanteros?
Hemos tenido ocasiones clarísimas pero hemos hecho lo difícil, que es adelantarnos. Lo que no hemos conseguido es meternos con un 2-0, que es lo que necesitamos. Seguramente dejar toda la responsabilidad de eso en un jugador como es Miguel, que el año pasado estaba en Segunda B y que está haciendo un trabajo sensacional, pues no es del todo justo. Creo que aquí se buscó un 9 importante y después jugadores que están explotando como es el caso de Linares o Kike, que están haciendo una campaña sensacional y en muchos casos rindiendo incluso por encima de sus posibilidades. No se puede declinar toda la responsabilidad en ellos.

¿Siente respaldo en el vestuario?
Dentro del vestuario, sí. Seguramente, y siempre lo he dicho, es el colectivo con el que mejor me relaciono siempre. Intentas hacer una piña dentro y seguro que si ahora habláis con alguno pues seguramente el que juegue menos estará menos contento que el que juegue más. Pero creo que en ese sentido el grupo sí está cuidado al máximo. Por encima de mí, ya te digo que hay que hacerles opinar a ellos y que decidan un poco lo que decía antes. Si estamos donde estamos o si el objetivo tiene que ser más ambicioso y hay que buscar a otra persona para que cumpla con esos objetivos que parece que nos cuestan más de lo normal. Acabamos la primera vuelta con 28 puntos que seguramente te dan la sensación de que podíamos acabar con algunos más, pero que no son pocos. Encima con la sensación de que el equipo tampoco es el que empezó la temporada, el equipo que jugó contra el Celta, el que jugó contra el Murcia. Pero hay que ponernos en nuestro sitio y nuestro sitio yo creo que en estos momentos es salvar la categoría y por hacer un equipo que cumpla un ciclo de dos años.

¿Hasta qué punto pesan los pitos desde la grada?
La crispación que existe no es buena para nada. Yo lo llevo mejor que los jugadores dentro. El equipo sabe que si en casa tiene que trabajar más defensivamente no va a sentirse arropado por casi nadie y luego estás 1-1, con tus opciones, y por intentar a lo mejor ocupar tanto espacio te cogen a la contra. El equipo recibe todo lo que se envía desde la grada porque es un nervio continuo dentro y lo ves. Eso es lo primero que teníamos que intentar eliminar. Ellos se sienten afectados y la realidad es que el equipo se siente más cómodo fuera.