Alba de Tormes 'recupera' su Cristo de La Salud

Un complejo trabajo técnico de limpieza, conservación y prevención de daños ha permitido mejorar la apariencia estética de esta talla del siglo XV instalada en la iglesia de San Pedro de la Villa, así como dotarla de mayor consolidación interna para evitar su deterioro natural. 

La Consejería de Cultura y Turismo, ha realizado recientemente una intervención en la imagen policromada del Cristo de la Salud o Cristo de San Jerónimo ubicada en la iglesia de San Pedro de la localidad salmantina de Alba de Tormes que ha consistido en tratamientos de limpieza, soporte y estrato pictórico.

 

La restauración de la talla, datada en el siglo XV, se incluye en el Plan PAHIS 2020 (Patrimonio Histórico) con el que la Junta de Castilla y León pretende conservar, potenciar y acercar a la sociedad el patrimonio cultural de la Comunidad. Los trabajos también se han desarrollado con la colaboración de la parroquia local y de la Diputación de Salamanca.

 

El Servicio Territorial de Cultura de la Delegación de la Junta en Salamanca ha sido el encargado de la ejecución y seguimiento del proyecto. En primer lugar, realizó diferentes estudios técnicos para valorar el estado del Cristo de la Salud mediante técnicas como la teleradiografía, radiología, videoradiografía o el examen mediante microscopio digital, además de un análisis de los materiales de cada estrato tanto del soporte, madera, como de los estratos pictóricos y sus alteraciones.

 

Posteriormente, el equipo técnico elaboró un mapa de daños sobre un dibujo planimétrico de la figura, un barrido fotográfico general y en detalle de las partes constitutivas de la escultura y un test de solubilidad para probar diferentes mezclas de soluciones acuosas para una limpieza química.

 

Los tratamientos de conservación y restauración han consistido principalmente en devolver a la imagen su apariencia estética desprovista de barnices oxidados y envejecidos que enmascaran las calidades del artista policromador y la belleza original de su talla.

 

El tratamiento del soporte ha consistido en operaciones de carácter preventivo-curativo. Fue necesario realizar una consolidación interna para dar fuerza y resistencia al soporte, inyectando una sustancia específica para tal fin en los orificios y zonas desprovistas de policromía. Después, en las zonas donde se observó un antiguo ataque de xilófagos, hoy en día inactivo, se llevó a cabo un tratamiento para desinsectar, también por inyección. Por último, se realizó el saneado de zonas combustas y se procedió al encolado de elementos fragmentados y al enchuletado y sellado de grietas y orificios para minimizar la distorsión del plano pictórico, cerrando así un foco abierto de penetración de partículas de polvo.

 

Finalizada la limpieza de policromía, se procedió al estucado de aquellas zonas donde existían pérdidas de la película pictórica, que fueron reintegradas cromáticamente mediante técnica de acuarela para conseguir un tono afín al original. En este punto, se aplicó de manera generalizada una capa de barniz final. Además, la peluca de pelo natural postizo que cubre la cabeza del Cristo de la Salud también ha recibido un tratamiento de limpieza, acondicionamiento, desenredado y peinado.

 

RESUMEN HISTÓRICO-ARTÍSTICO

 

El Cristo de la Salud o San Jerónimo, datado en el siglo XV, llega a la iglesia de San Pedro de Alba de Tormes en 1836 procedente del convento jerónimo de San Leonardo, afectado por la Desamortización de Mendizábal.

 

Pertenece al conjunto de crucifijos góticos definido como ‘Christus patiens’, dentro de la corriente iconográfica del Crucifixus Dolorosus propia de la Baja Edad Media, que se caracteriza por la acentuación de los rasgos más patéticos de la imagen.

 

Desde el punto de vista de la espiritualidad, este tipo de representaciones se relacionan con el nacimiento de una sensibilidad mística que tiene su origen en el pensamiento de San Francisco de Asís y su plasmación visual más extrema en las visiones de Santa Brígida.

 

Cabeza de serie de otros crucifijos dolorosos, el Cristo de la Salud es visitado en 1510 por una comisión de la Universidad de Salamanca que se dispone a hacer una copia para su capilla, identificada con el Cristo de la Agonía Redentora de la catedral salmantina. Su fama no decrece y fue señalado en 1782 como modelo de Crucificados por el Padre Interián de Ayala en su obra ‘El pintor christiano y erudito’.

 

Se percibe en la escultura un evidente interés por la observación del natural, manifiesta en el tratamiento de la anatomía y el tratamiento del rostro, que refleja en el momento de la expiración una evidente sensación de dolor. La utilización de pelo natural es bastante frecuente en la imaginería gótica para reforzar el realismo. A la fuerza expresiva de la imagen contribuye su policromía, que fue objeto de una intervención restauradora en 1851.

 

En 1940 se solicita el traslado del Cristo a la capilla de la iglesia, ubicada en el coro bajo. Hacia 1970 se rehacen los dedos de la mano de Cristo por el restaurador Jerónimo Cotobal.

 

PROYECTO CULTURAL DE COFINANCIACIÓN

 

La reciente aprobación del Plan PAHIS 2020 (Patrimonio Histórico) del Patrimonio Cultural de Castilla y León pretende incorporar una percepción actual de los bienes culturales y la progresiva participación de la sociedad civil, para impulsar la concertación público-privada junto a otros mecanismos de valorización social y económica de la Comunidad. Además, procura que sus propuestas sean pautas de actuación, no sólo para la Administración pública sino también para instituciones, entidades, agentes y colaboradores implicados en la gestión del patrimonio. Para ello, se ha diseñado un documento abierto y transversal que facilita la participación de los agentes sociales implicados y la interrelación y la evaluación constante de sus postulados.

 

Se articula en torno a cinco principios fundamentales: sociedad, puesto que la participación ciudadana es básica en la gestión de un patrimonio cultural que reconoce como suyo, como un motor de desarrollo económico y social; conocimiento, ligado a la investigación y a la necesidad de establecer criterios, técnicas, procedimientos y tecnologías aplicables a la gestión; sistema, donde aquella debe ser compartida con todos los actores implicados de manera coordinada y planificada; territorio, es el espacio en el que deben compatibilizarse las actuaciones; y la cooperación entre todos los actores públicos y privados en la protección, conservación, investigación y difusión del patrimonio.