Alarma vecinal en la villa ante el estado de deterioro de la iglesia de San Juan

Bien de Interés Cultural. El templo alberga el Apostolado en piedra arenisca policromada de 1200 que formó parte de la muestra ‘Las Edades del Hombre’
Roberto Jiménez

La iglesia de San Juan de Alba de Tormes pide a gritos una restauración en el más amplio sentido de la palabra. Y lo hace precisamente porque es una iglesia histórica, construida en las postrimerías del siglo XII y primeros del XIII. Bien de Interés Cultural desde el 24 de junio de 1993, este templo es de gran interés turístico tanto por su arquitectura como por las piezas artísticas que alberga.

Actualmente, humedades y cubos para evitar que el agua vertida por las goteras afecte más al interior del templo reciben a los turistas a la entrada de la iglesia. Las últimas precipitaciones caídas han provocado que la iglesia ofrezca algo más que arte, humedades que pueden afectar a las obras sacras del siglo XII al XVIII que acoge. Todas forman un verdadero museo de arte religioso, destacando una pequeña colección de sepulcros y lápidas funerarias de arenisca, pizarra y alabastro, muestras de los siglos XIII al XVIII pertenecientes a miembros de nobles familias de la Villa.

No hay que olvidar que en la iglesia de San Juan se encuentra la obra más importante de la iglesia, una joya de la escultura románica. Se trata del Apostolado en piedra arenisca policromada fechado hacia el año 1200. Un conjunto que formó parte de las exposiciones Las Edades del Hombre en la Catedral de Valladolid (1988) y Flandes y Castilla-León en la Catedral de Amberes (Bélgica) en 1995. También hay que destacar el Altar del Cristo a la Columna, una espléndida tabla de gran calidad artística que representa a Jesús flagelado, obra de indiscutible mérito atribuida a Vicente Maçip y fechada hacia 1535 que ha sido calificada entre lo mejor de la pintura española del siglo XVI.

Sin embargo, los problemas no finalizan en el apartado turístico. Los vecinos de Alba de Tormes también son testigos directos del problema, ya que la iglesia de San Juan celebra habitualmente bodas, bautizos y conciertos de la Banda de Música y es uno de los epicentros de la Semana Santa albense.

El estado que presenta la sacristía es lamentable. Aunque no hubo que lamentar daños personales, el techo del servicio se vino abajo fruto de las humedades procedentes de las escaleras que llevan hasta el campanario. Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. Además, algunas partes del suelo de la iglesia necesitan una intervención inmediata, ya que las baldosas están levantadas y pueden ocasionar el tropiezo y la posterior caída de cualquier fiel.

Así pues, y a la espera de conocer de dónde procede la financiación que resuelva los problemas, bien sea del Patrimonio Cultural de la Junta de Castilla y León o de la propia Fundación de Patrimonio Histórico, la iglesia de San Juan y los fieles que acuden al templo reclaman una intervención inmediata.