Al ritmo de un ‘dosca’

Un numeroso grupo de fans del 2CV, provenientes de toda España, se da cita en la villa ducal para homenajearlo
Roberto Jiménez

Cuando el ingeniero francés Pierre Jules Boulanger ideó el Citroën 2CV, seguro que nunca imaginó que 60 años después de su lanzamiento, este vehículo iba a seguir circulando por las carreteras con una aureola de prestigio, respeto y admiración como los que se le profesa actualmente.

Incluso era impensable que se formaran clubs a su nombre, como es el caso del Club Salmantino 2CV, que ayer celebró su sexto aniversario con una concentración organizada por Talleres Nani, anfitrión perfecto para la ocasión por su historia de unión perfecta con la marca Citroën y su pasión hacia los 2CV, ya que cuenta con seis de estos vehículos y diez de sus derivados.

Mientras algunos le consideran un vehículo feo, a otros le cae en gracia y muchos lo adoran hasta tal punto que viajan y presumen de él en cada una de las concentraciones en las que participan. Y sino que se lo digan a las casi 150 personas que han viajado hasta Alba de Tormes para participar en la concentración del sexto aniversario.

Ciudades como Segovia, Ciudad Real, Madrid, Toledo, Zamora, Córdoba, Bilbao, Sevilla, Jaén, Málaga, Badajoz, Cáceres, Castellón, Ávila y Valladolid vieron partir el viernes a un total de 60 vehículos que desde ayer han conocido Alba de Tormes, Carbajosa de la Sagrada y Salamanca.

Quizás porque se convirtió en un hito para los hippies, asociada al mito juvenil, escaso de recursos, los participantes de la concentración se disfrazaron de hippies en una cena en el cámping Tormes y posterior fiesta en el disco bar Zoppo de la villa ducal.

El hotel Doña Brígida fue testigo ayer del colorido ofrecido por estos vehículos y los participantes de la buena mesa, ya que degustaron surtido de embutidos ibéricos de bellota, terrina de foie con pan de semillas y mermelada de frambuesa, revuelto de jamón ibérico y gambas, cardos con almejas en salsa de almendras y tostón asado al estilo Doña Brígida.

Hoy la concentración se trasladará hasta la plaza del Concilio de Trento en Salamanca, donde visitarán el Museo de Automoción para clausurar posteriormente en la hostería Don Fadrique la concentración.