Al descubierto lo más íntimo de la USAL

Un georradar estudia las profundidades de la portada plateresca de la Universidad con el propósito de conocerla "al detalle" y promover su recuperación

El estudio de la fachada histórica de la Universidad de Salamanca ha llegado a una nueva fase, que es el reconocimiento de las interioridades de la portada y la creación en tres dimensiones desde sus relieves hasta 1,5 metros de profundidad.

Con un georradar, que emite ondas magnéticas y que se utiliza habitualmente para conocer las características del subsuelo, se ha procedido este jueves a un análisis exhaustivo y posteriormente, durante un par de semanas, se desarrollará el estudio de los datos recogidos.

De esta forma se realizará una recomposición en tridimensional de la fachada para conocer el estado, características y posibles deficiencias de su interior, que se compone de la parte ornamental en unos 30 centímetros y que luego tiene rellenos.

La intención también es conocer “al detalle” si antes de su ornamentación plateresca hubo otra fachada o si por el contrario se ideó con el fin de dotar al inmueble de la decoración que ha llegado a la actualidad.

Así lo han explicado el jefe de arquitectos de la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, Joaquín García, y el geólogo y profesor de geofísica de la Universidad de Zaragoza, Antonio Casas, que han estado en los trabajos con el georradar.

Hace tres meses se realizó un primer informe de muestras y un mapeado de sales, ahora se está procediendo a la segunda toma de muestras para una confirmación de los estudios iniciales y para despejar ciertas dudas suscitadas en la primera fase.

Los expertos han explicado que la intención es conocer el estado actual para proceder posteriormente a las tareas de rehabilitación. Actualmente se encuentra en estado “saludable”, salvo en el cuerpo alto donde hay más deficiencias por motivos como la presencia de aves y sus excrementos.

La Universidad de Salamanca (USAL) y Enusa Industrias Avanzadas colaboran con la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León en esta intervención que lleva varios meses en proceso.