Ahigal de los Aceiteros inicia el sueño de su almazara ecológica

Acto simbólico. El subdelegado del Gobierno, Jesús Málaga, y Carmen Suárez, representante de la Junta, proceden a la colocación de la primera piedra de un proyecto promovido por la SAT Aceiteros del Águeda
Miguel Corral

Era un tanto paradójico que Ahigal de los Aceiteros, pueblo de oleicultores por excelencia, no contase desde hace ya varias décadas con una almazara propia, y que los productores de este municipio se vieran obligados a llevar su cosecha a otros municipios de la Raya e incluso a Portugal para elaborar su aceite.

Por ello, en la jornada de ayer, el subdelegado del Gobierno, Jesús Málaga, y la directora general de Infraestructuras y Diversificación Rural de la consejería de Agricultura y Ganadería, Carmen Suárez Montesinos, colocaron la primera piedra de la que también será la primera almazara ecológica de la Comunidad, un proyecto piloto impulsado por la Ley de Desarrollo Rural y que promueven once visionarios, productores de Ahigal y San Felices de los Gallegos, y que constituyeron la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Aceiteros del Águeda.

Por el momento cuentan con el apoyo de las administraciones, un respaldo que traducido en dinero asciende a 200.000 euros de subvención a fondo perdido, de los 600.000 que supondrá la construcción de la misma. Una puesta de largo que tanto Jesús Carballares, presidente de la asociación Oleum Vettonia, como el propio presidente de la SAT Aceiteros del Águeda, Luis Ángel Cabezas, pretenden que se produzca de cara a la campaña próxima, “entre los meses de octubre y noviembre”, aseguran.

Las instalaciones no suponen gran complejidad, pero sí lo es el reto que tienen que afrontar al producir el primer aceite ecológico salmantino y regional, labor nada desconocida para este grupo de emprendedores, especialmente si se tiene en cuenta la tradición olivarera de la zona, en la que sus abuelos nunca conocieron la cubierta ni productos químicos con los que contrarrestar la enfermedad de la mosca. Pero sin duda, lo que aportará una singularidad específica a este aceite será la incorporación de la variedad de zorzal o zorzaleña, originaria de Las Arribes, posiblemente la única huella cartaginense por descubrir tras su llegada a la Salmántica. Así lo cree su presidente, pues estima que “va a ser un aceite diferente al resto de los que se producen en España. La introducción de la aceituna zorzal, autóctona de la zona de Arribes, hará que nuestro producto tenga una diferenciación con el resto”, y ése es el camino elegido de cara a la comercialización, pues el aceite ecológico con la zorzal será el buque insignia de esta pionera almazara.

Los niños, protagonistas
El acto simbólico de la colocación de la primera piedra tuvo como momento significativo la intervención de varios niños, hijos de los impulsores de esta iniciativa, que introdujeron en el monolito un periódico de la edición de ese día de cada uno de los diarios provinciales, así como el proyecto presentado a las administraciones. Además, estuvieron presente los diputados Jesús María Ortiz y Toribio Plaza, así como la Corporación municipal de la localidad.