Agustín Maíllo: "La crítica nos avala y lo que se dice fuera, rebota dentro"

Representantes de las bodegas brindan en la presentación de los vinos (Foto: Cynthia Duarte)

El presidente de la Denominación de Origen Protegida Vino de la Sierra de Salamanca apuesta por la calidad de sus vinos como ya indican baremos reputados. Además, cuenta con dos nuevos proyectos en mente para ampliar una producción que alcanza las 140.000 botellas.

La Denominación de Origen Protegida (DOP) Vino de la Sierra de Salamanca ha presentado en sociedad todos los vinos que actualmente están en el mercado y lo ha hecho ganando adeptos e intentado asentarse en su tierra, en la que tan complicado es muchas veces tener éxito. Fuera, salvo "Oceanía, tenemos todo bien cubierto".

 

Al menos eso es lo que ha indicado el presidente de esta marca de calidad, Agustín Maíllo, quien ha relatado además que la DOP cuenta con vinos actuales y "otros de 2010 o incluso antes. No es la presentación de una añada como tal, queremos mostrar todo lo que tenemos".

 

El presidente de la DOP, Agustín Maíllo, junto a la consejera Milagros Marcos  (Reportaje gráfico: Cynthia Duarte)

 

Maíllo quiso hacer especial hincapié en las particularidades de una zona como la Sierra de Francia que cuenta con un suelo especial y una variedad de uva que le dan "un toque especial" a todos esos caldos. "Empezamos por la uva rufete, que es única y en España no tiene parangón ya que lo más parecido se puede encontrar en Francia. Los suelos y el microclima le dan otro toque a estos vinos, que además la crítica está aceptando muy bien", explica el presidente de la DOP.

 

En la actualidad, son 7 bodegas las que forman parte de la DOP, pero existen dos nuevos proyecto que no tienen bodega propia pero que elaboran vino en la zona a modo de alquiler.

 

 

MENOR PRODUCCIÓN, MÁS CALIDAD

 

No en vano, se trata de una Denominación de Origen Protegida con un nivel de producción reducido que hace que los vinos sean espeicales y ganen en calidad. "El año pasado calificamos entre 120.000 y 125.000 botelas y en este 2015 esperamos subir esa cifra hasta las 140.000 botellas".

 

 

El producto tiene salidad a muchas zonas de la geografía mundial "y salvo Oceanía, estamos en todos los continentes. Para algunas bodegas, el territorio nacional es muy importante porque no exportan pero como son vinos que dan mucho juego por lo diferentes que son y su capacidad para sorprender", relata.

 

 

Pero, sin duda, el aspecto más importante es el hecho de que estos caldos se aprecien dentro de la provincia y en la capital salmantina, algo que está costando mucho a la DOP pero que va por buen camino. "Vamos poco a poco; es complicado porque hay muchas bodegas grandes con gran 'stock' y en ocasiones tienen ofertas puntuales muy importantes y los hosteleros tienen su negocio para ganar dinero, pero van entrando. La crítica nos avala y lo que se dice fuera, rebota dentro; cada vez se suman más adeptos y eso es positivo", reconoce.

 

 

En cuanto al apoyo de la Junta de castilla y León, Agustín Maíllo indicó que a través del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl), "es la institución que nos apoya desde siempre y cuando se creó la marca hubo un plan de ayudas que se iban a ir reduciendo pero el plan se está cumpliendo. Que te ayuden está bien pero la Consejería no es la diana más importante".

 

Por último, Maíllo reconoció que pese a las dificultades de la marca, "siempre se puede crecer y para ello trabajamos".

 

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