TRIBUNA ha podido confirmar a través de fuentes de la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León que los productos derivados de la producción de la fábrica de Aldeaseca de la Frontera cuyos análisis habían detectado la presencia de ADN de perros y ovejas no han llegado a la cadena alimenticia.
Las mismas fuentes, que alegan no poder ofrecer información interna del caso por encontrarse bajo secreto de sumario, si han querido tranquilizar a la opinión pública y certificar que los piensos únicamente se vendieron para su uso como alimento para mascotas. La consejería ha suscrito que se llevaba tiempo trabajando en este asunto y colaborando con la investigación iniciada en Galicia hace varios meses, pero que por el momento no se darán a conocer más detalles al estar el expediente en trámite judicial.
Por último, confirmaron asimismo que las harinas producidas por la explotación propiedad de la empresa Fernando Corral e Hijos, sí han sido inmovilizadas y la producción se ha detenido, como solicitaban las medidas cautelares aprobadas en el expediente del juzgado gallego que tramita el caso.



