Agricultores de la provincia realizan pruebas con la siembra de cártamo para biodiesel

Alrededor de 300 hectáreas de superficie contarán con este cultivo que dejó de sembrarse con la polémica de la colza hace varios años

Los agricultores de la provincia de Salamanca han recuperado el cártamo después de muchos años cuyo fin es la producción de biodiésel. Se trata de un cultivo de rotación que se siembra en los terrenos poco productivos de girasol ya que este último requiere de buenas tierras para sacar unos rendimientos rentables para los profesionales.

Por el momento, se trata tan solo de pruebas experimentales, y según han señalado varios profesionales que sembrarán el cártamo, la superficie destinada a este cultivo oscilará entre las 200 y las 300 hectáreas en la provincia con el objeto de ver qué rendimientos se consiguen y cuál es su rentabilidad, ya que su valor en el mercado depende del precio del gasóleo.

Se trata de una oleaginosa que tuvo su auge y momento cuando el ‘boom’ de la colza y que los agricultores dejaron de sembrar al aparecer la polémica derivada del aceite de este cultivo que generó una rebelión y desapareció del mercado para recuperarse hace unos años.

El cártamo se siembra en la primera quincena del mes de abril y se cosecha a finales del mes de agosto o principios de septiembre, usando una sembradora y una cosechadora iguales que la de cualquier otro cereal. Los rendimientos de este cultivo suelen ser un 20% más elevados que los del girasol, es decir, si en una parcela de girasol salen 1.000 kilogramos por hectárea, en el cártamo, 1.200 kilogramos, y se ha sembrado con el objeto de comprobar si también puede ser igual o más rentable que el girasol.

El cártamo es una planta de la familia de los cardos, originario de la India aunque ya se ha extendido por todo el mundo y se sembró en la provincia de Salamanca y en España hace varias décadas y ahora se intenta volver a recuperar.