Aesco vence la batalla contra la liberalización total y no se podrá abrir más de 16 festivos cada ejercicio

Último domingo de apertura especial de comercios.

La Junta de Castilla y León decide finalmente limitar a 16 jornadas, frente a las 10 actuales, el calendario de aperturas. El ejecutivo regional pone así coto a la liberalización total por la que se había postulado el Ayuntamiento de Salamanca en contra de los empresarios del comercio. La postura unánime del sector en toda Castilla y León contra la liberalización absoluta y el apoyo de León de la Riva en Valladolid, claves de la negociación.

SATISFACCIÓN EN AESCO Y LA CÁMARA

 

La asociación que representa a los empresarios del comercio en Salamanca, Aesco, ha mostrado su satisfacción por el acuerdo alcanzado. Su presidente, Benjamín Crespo, considera "que la noticia es que el comercio de Salamanca va a abrir 50 días menos, algo fundamental para la conciliación de la vida laboral, en contra de la postura del Ayuntamiento que nos dejaba en un postura muy delicada porque no ha querido saber nada del comercio ni de sentarse con nosotros". Crespo confirma que se ha estado negociando en los últimos días y que han encontrado "una sensibilidad por la cuestión en la Junta que no hemos tenido en Salamanca con el Ayuntamiento, mientras que la consejería sí se ha sentado con nosotros y nos ha juntado a todos".

 

El presidente de la Cámara de Comercio de Salamanca, Juan Antonio Martín Mesonero, se ha mostrado satisfecho por la actitud y la sensibilidad de la Junta hacia el sector. "Felicito a la consejería por su sensibilidad para con el sector del comercio en estos momentos en los que tenemos que estar con un sector que está sufriendo especialmente la crisis", asegura Mesonero, que alaba "la coherencia y la diligencia que ha mostrado la consejería en esta negociación con el sector".

La Junta de Castilla y León ha decidido limitar a un máximo de 16 los días festivos y domingos que las grandes superficies podrán abrir cada año en la Comunidad. La cifra acaba con la posibilidad de una liberalización total de los horarios, al menos por ahora, la apuesta que había hecho el Ayuntamiento de Salamanca en contra de la opinión de los empresarios del sector. Ha sido fundamental el proceso de consulta iniciado por la consejería de Economía y la postura unánime de rechazo del sector en Castilla y León, respaldado por la posición del alcalde del Ayuntamiento de Valladolid, León de la Riva, que sí se posicionó a favor del comercio tradicional, en contra de lo hecho por Alfonso Fernández Mañueco y el concejal Enrique Sánchez Guijo en Salamanca.

 

La determinación se tomó ayer en la propia consejería tras la ronda de contactos iniciada hace una semana cuando el consejero, Tomás Villanueva, lamentó la falta de diálogo que había observado en las decisiones para pedir la declaración de zona turística de gran afluencia. Estas declaraciones eran la llave que abría la liberalización total, pero contaban con la oposición de las asociaciones de empresarios que representan al sector del comercio en el diálogo social. En la tarde de ayer, la consejería llegó a un acuerdo con Valladolid y, minutos después, pudo cerrarlo con el Ayuntamiento de Salamanca.

 

En las conversaciones se expusieron las razones del comercio minoritario contra este modelo de apertura total. Así las pusieron de manifiesto representantes de Aesco en varios encuentros a nivel regional. El unánime rechazo por parte del sector ha sido una de las claves, además del apoyo al comercio tradicional del alcalde de Valladolid, León de la Riva, que se mostró contrario a la petición encabezada por una gran superficie de su ciudad para liberalizar totalmente los horarios. Al final han podido más los argumentos de Aesco, Conferco y Valladolid que los esgrimidos en el caso del Ayuntamiento de Salamanca, que ha apostado por este modelo como positivo para el sector, que se oponía totalmente y al que no se consultó.

 

En Valladolid, la decisión implica también una moratoria de un año para aplicar la liberalización total que demandan grandes superficies instaladas en Arroyo de la Encomienda. La decisión afecta también a las peticiones lanzadas por los ayuntamientos de Carbajosa y Santa Marta, que albergan centros comerciales que se deberán regir por las mismas limitaciones.