Aceptan ocho años y medio de cárcel los dos acusados de atracar con navajas

Juzgados. A una de las imputadas le rebajaron la pena de 18 a seis años de prisión, mientras que el otro encausado se conformó con dos años y medio
E. G.

Los dos acusados de varios robos con intimidación, algunos de ellos empleando una navaja, aceptaron ayer antes de la celebración de la vista oral la pena conjunta de ocho años y seis meses de cárcel, según informaron fuentes jurídicas.

Una de las imputadas, cuya identidad responde a las iniciales M. E. A. L. G., de 18 años y natural de Andorra la Vella, acusada de dos delitos de robo con uso de armas, tres delitos de robo sin emplear armas y un robo en grado de tentativa –se enfrentaba a una pena de 18 años de cárcel– deberá cumplir la pena de seis años de cárcel –el triplo de la pena mayor, dos años de cárcel–. Mientras, el otro acusado, L. M. C. M., de 46 años aceptó la pena de dos años y medio de cárcel, acusado de un delito de robo con uso de armas.

Ambos detenidos, que se encuentran en el centro penitenciario de Topas desde el momento de su detención, son dos delincuentes conocidos en el ámbito policial. El arresto de la joven se produjo el día 17 de mayo, después de que en ese mes la Comisaría provincial recibió cinco denuncias de robo con violencia e intimidación en las que las víctimas eran mujeres. Según las denuncias, una joven abordaba a las víctimas y esgrimiendo una navaja las amenazaba con utilizarla si no le daban el dinero.

A la imputada también se le considera presunta autora del robo de un jamón en un establecimiento cárnico ubicado en la carretera de Ledesma. Junto al otro acusado, el día 15 de mayo, a las 22.45 horas, esgrimiendo cada uno de ellos una navaja, intimidaron supuestamente a un repartidor de un establecimiento de comida, apoderándose de 65 euros.

Juicio por falsa denuncia
El juicio contra L. M. G., acusada de un delito de acusación y denuncia falsa se suspendió a la mitad por la incomparecencia de dos testigos. La imputada señaló que un hombre la abordó y le quitó 200 euros y una cadena de oro. Reconoció al presunto ladrón días después en el banco y fue a denunciarlo. Negó que supiera que el agresor era el novio de su nieta.