ÂĄBienvenidos a la plaza!

Dicen quienes saben de esto que internet ha cambiado definitivamente la manera de relacionarnos. Que esto de la red de redes no es sino una vuelta, tecnológica eso sí, a la comunicación entendida como expresión de la relación interpersonal, de tú a tú. ¿Es esto posible cuando, en muchos casos, nuestras pantallas nos separan de nuestros interlocutores decenas, cientos, miles de kilómetros? En TRIBUNA DE SALAMANCA somos firmes defensores de esta idea. Y nos imaginamos como el primer intruso que, en su día, osó inmiscuirse en la conversación entre iguales que se establecía entre dos personas en la plaza del mercado. Y a la media vuelta comunicó lo que allí había oído a todo aquel que quiso escucharle. Entendemos que la revolución de internet facilita, de nuevo, la conversación, la retroalimentación del mensaje, el bis a bis. Somos parte de todos esos seres humanos que hace ya más de dos décadas entendieron que los mensajes unidireccionales de los grandes medios de comunicación para sus públicos se habían transformado en un monólogo de los poderosos que no dejaba opción a la respuesta a su interlocutor. Somos parte de ese público que a través de la tecnología se rebeló para hacer escuchar su voz alta y clara y que colocó a los grandes medios tradicionales en la encrucijada de renovarse o morir. Y nos encanta estar aquí. Nuestro formato es el tan manido pero no por ello agotado ‘2.0’  porque queremos estar en el núcleo mismo de esa conversación y escuchar lo que los lectores quieran decirnos, pero a la cara, sin distancias. Todos nuestros canales están abiertos, como nuestros oídos. Queremos ser permeables a la realidad, plurales y rigurosos, porque el periodismo como servicio público debe llevar estos adjetivos escritos a fuego en la piel. Y tenemos el convencimiento de que, cumpliendo estos propósitos, sabremos estar atentos a retirarnos durante el instante en el que el lector, nuestro lector, decida tomarse tiempo para sacar sus propias conclusiones. Hoy nace un nuevo diario digital en Salamanca, hoy se levanta una nueva plaza del mercado en la ciudad, y seremos los primeros en llegar por las mañanas para saludar a nuestros vecinos, y los últimos en irnos a dormir cuando todas las conversaciones se hayan agotado. Y lucharemos porque hasta el último interesado en conocer lo que se allí se ha hablado lo consiga. Y prestaremos nuestra voz cuantas veces haga falta para que aquellos que fueron apartados de la charla vuelvan de nuevo a ser escuchados. Buenos días, Salamanca. Bienvenida  a la plaza. ¿De qué quieres que hablemos hoy?

Dicen quienes saben de esto que internet ha cambiado definitivamente la manera de relacionarnos. Que esto de la red de redes no es sino una vuelta, tecnolĂłgica eso sĂ­, a la comunicaciĂłn entendida como expresiĂłn de la relaciĂłn interpersonal, de tĂş a tĂş. ÂżEs esto posible cuando, en muchos casos, nuestras pantallas nos separan de nuestros interlocutores decenas, cientos, miles de kilĂłmetros? En TRIBUNA DE SALAMANCA somos firmes defensores de esta idea. Y nos imaginamos como el primer intruso que, en su dĂ­a, osĂł inmiscuirse en la conversaciĂłn entre iguales que se establecĂ­a entre dos personas en la plaza del mercado. Y a la media vuelta comunicĂł lo que allĂ­ habĂ­a oĂ­do a todo aquel que quiso escucharle.

Entendemos que la revoluciĂłn de internet facilita, de nuevo, la conversaciĂłn, la retroalimentaciĂłn del mensaje, el bis a bis. Somos parte de todos esos seres humanos que hace ya mĂĄs de dos dĂŠcadas entendieron que los mensajes unidireccionales de los grandes medios de comunicaciĂłn para sus pĂşblicos se habĂ­an transformado en un monĂłlogo de los poderosos que no dejaba opciĂłn a la respuesta a su interlocutor. Somos parte de ese pĂşblico que a travĂŠs de la tecnologĂ­a se rebelĂł para hacer escuchar su voz alta y clara y que colocĂł a los grandes medios tradicionales en la encrucijada de renovarse o morir. Y nos encanta estar aquĂ­.

Nuestro formato es el tan manido pero no por ello agotado ‘2.0’  porque queremos estar en el núcleo mismo de esa conversación y escuchar lo que los lectores quieran decirnos, pero a la cara, sin distancias. Todos nuestros canales están abiertos, como nuestros oídos. Queremos ser permeables a la realidad, plurales y rigurosos, porque el periodismo como servicio público debe llevar estos adjetivos escritos a fuego en la piel. Y tenemos el convencimiento de que, cumpliendo estos propósitos, sabremos estar atentos a retirarnos durante el instante en el que el lector, nuestro lector, decida tomarse tiempo para sacar sus propias conclusiones.

Hoy nace un nuevo diario digital en Salamanca, hoy se levanta una nueva plaza del mercado en la ciudad, y seremos los primeros en llegar por las maĂąanas para saludar a nuestros vecinos, y los Ăşltimos en irnos a dormir cuando todas las conversaciones se hayan agotado. Y lucharemos porque hasta el Ăşltimo interesado en conocer lo que se allĂ­ se ha hablado lo consiga. Y prestaremos nuestra voz cuantas veces haga falta para que aquellos que fueron apartados de la charla vuelvan de nuevo a ser escuchados.

Buenos días, Salamanca. Bienvenida  a la plaza. ¿De quÊ quieres que hablemos hoy?