A la cárcel los dos detenidos por el secuestro de Aldearrodrigo

Los dos detenidos por el secuestro de un vecino de Aldearrodrigo al que soltaron horas después tras incendiar su coche ingresaron ayer en la cárcel de Topas tras prestar declaración durante más de dos horas en el juzgado de guardia. Los arrestados por la Guardia Civil son I.G.G., de 26 años, y B.A.A., de 30, mientras que al cierre de esta edición permanecía huido el hermano del primero, F.G.G., al que los agentes siguen la pista.
E. S. C. / Ch. D.

Los hechos que han motivado la prisión provisional para los dos detenidos comenzaron en torno a las 22.30 horas del jueves en la localidad de Aldearrodrigo, de apenas un centenar de habitantes y a unos 24 kilómetros de la capital. En ese momento, un grupo de tres individuos asaltó a un vecino, V. C., que se disponía a entrar en su domicilio tras finalizar la jornada laboral.

La víctima fue asaltada y amenazada por tres personas (la cuarta llegó media hora después), con el propósito de robarle. “Después de encerrar el coche en el garaje, me asaltaron tres individuos de complexión fuerte con los que tuve un forcejeo hasta que me amordazaron. Me quitaron las llaves y entraron en mi casa pero no consiguieron nada y después entraron en la nave donde tengo el coche y la furgoneta”, afirmó V. C. a este periódico. El único botín que lograron los ladrones fueron 30 euros, aunque “insistían en pedirme dinero”, expuso la víctima. “Me maniataron, me metieron en el maletero de mi propio coche y me dejaron en un camino agrícola cerca de Almenara de Tormes ”, indicó V. C. Tras la huida de los asaltantes, la víctima se vio obligada a recorrer descalzo durante unas horas varios caminos hasta que llegó a Torresmenudas, una localidad ubicada a tres kilómetros de Aldearrodrigo, donde pudo acudir a casa de un conocido para avisar a su hermano y a la Guardia Civil, cuando eran cerca de la 01.30 horas. “Caminé durante un par de horas y me orienté por las luces de Topas y las del propio pabellón de Aldearrodrigo, alrededor de las 00.00 horas hasta que llegué, después de soltarme tres veces y de aguantar que me metieran un calcetín en la boca, me golpearan y amenazaran en reiteradas ocasiones”, concluyó la víctima.