A juicio, por agredir al jefe de su padre por impago

Juzgados. El imputado se enfrenta a una pena de 8 años de prisión acusado de un delito de robo con violencia, otro de lesiones y una falta de daños
E. G.

Un hombre cuya identidad responde a las iniciales F. A. Q. Q., se enfrenta a una pena de ocho años de cárcel, además de una multa y del pago de una indemnización de unos 2.300 euros acusado de un delito de robo con violencia, otro de lesiones y una falta de daños. Presuntamente, el imputado llegó a agredir al jefe de su padre, ya que éste no le había abonado las últimas obras por los trabajos efectuados en la construcción de la autovía de Madrid, según informaron a este diario fuentes cercanas al caso.

Los hechos por los cuales F. A. Q. Q., se sienta hoy, a partir de las 11.20 horas en el banquillo de los acusados de los Juzgados de Colón sucedieron en octubre del año 2008. Al parecer, el imputado presuntamente acudió a hablar con el jefe de su padre ante el impago, por parte de este último, de las últimas nóminas por los trabajos realizados en la autovía de Madrid. Fue el día 24 de octubre de 2008, cuando el imputado presuntamente se enfrentó a la víctima, llegando presuntamente a agredirle y a amenazarle con una pistola de fogueo, según las señaladas fuentes.

Posteriormente y aunque el afectado reiteró que carecía de efectivo para abonarle el dinero adeudado, decidieron acudir a su domicilio con la intención de emitir un cheque con el valor de la cantidad que le debía.

Pese a este cheque emitido, presuntamente el acusado se apoderó de dinero que encontró en la vivienda, según denunció el demandante y víctima.

Por estos hechos, el Ministerio Público solicita una pena de cuatro años y seis meses de cárcel por un delito de robo con violencia, a los que se añaden otros tres años y medio por un delito de lesiones y una multa que asciende a 240 euros por una falta de daños. Además, el acusado deberá hacer frente a una indemnización de unos 2.300 euros.

Por su parte, el abogado de la defensa pide la absolución de su defendido al considerar que no hay indicios de delito.