A juicio dos acusados de robar en chalés de la urbanización donde residían

Calificación. Solicitan para los imputados una pena conjunta de nueve años de cárcel. Artículos. El valor de lo robado asciende a los 10.000 euros
E. G.

Dos jóvenes se enfrentan a una pena conjunta de nueve años de cárcel –cuatro años y medio para cada uno– acusados de cometer presuntamente diversos robos en el interior de viviendas y de un bar. Da la casualidad de que los imputados residían en la urbanización donde supuestamente robaban.

Según el escrito de calificación del Ministerio Público, a los acusados, R. G. R. y A. R. H. se les imputan diversos robos con fuerza cometidos los días 22 de julio de 2007, el 19 de octubre del mismo año, la madrugada del 23 al 24 de enero de 2008 y la noche del 24 al 25 del mismo mes y año. Los robos fueron cometidos en un bar de la urbanización Albahonda II, en Carbajosa de la Sagrada; en Salamanca Forum Resort, en la urbanización La Vega, en Villamayor; y dos chalés en la urbanización Los Almendros de Villamayor.

Según la Fiscalía, el valor de todo lo sustraído asciende a los 10.000 euros, cuantía que solicita en concepto de indemnización.

Los dos acusados fueron sorprendidos el día 25 de enero de 2008 mientras se encontraban cazando pájaros. Los agentes de la Guardia Civil que pasaron por el lugar se percataron de que la escopeta que empleaban había sido sustraída en una de las viviendas robadas, por lo que procedieron a su detención.

Da la casualidad de que los dos imputados, junto a un tercero menor de edad, habían alquilado una vivienda en las proximidades de los inmuebles que fueron asaltados en la urbanización Los Almendros en Villamayor, desde la que presuntamente vigilaban los movimientos de los residentes para facilitar los robos.

En los registros, los agentes descubrieron el botín que los detenidos habían logrado acumular en los asaltos a los chalés. Los agentes inspeccionaron la vivienda alquilada, donde localizaron los objetos sustraídos. Según los agentes, los tres jóvenes accedían a los chalés con intención de llevarse “lo que pillaran”, prestando atención a los objetos de valor: joyas, DVD, televisores, electrodomésticos, e incluso, embutidos.