23.000 mujeres salmantinas han sufrido cistitis en el Ăşltimo aĂąo

El cranberry, o arĂĄndano rojo, ha demostrado reducir las infecciones urinarias al combatir la E.coli

La temible Escherichia coli, la bacteria que mĂĄs infecciones produce, incluyendo las urinarias, cuenta con una nueva arma terapĂŠutica que puede unirse a los antibiĂłticos, el cranbery o arĂĄndano rojo americano, con la ventaja de ser seguro y no producir resistencias. El cranberry ha demostrado evitar la adhesiĂłn de esta bacteria a las vĂ­as urinarias y reducir los episodios de cistitis, que afloran en verano, con el baĂąo, sobre todo en rĂ­os y piscinas, segĂşn una revisiĂłn de estudios realizada por el Centro de InvestigaciĂłn sobre Fitoterapia (INFITO). Esta sociedad cientĂ­fica ha realizado una encuesta entre la poblaciĂłn que revela que cerca de 23.000 salmantinas (el 13 %) han sufrido algĂşn episodio de cistitis en el Ăşltimo aĂąo.

La E. coli es la responsable de la mayoría de la infecciones no gastrointestinales. La Universidad de Santiago de Compostela ha publicado una investigación en la revista Journal of Antimicrobial Chemotherapy en el que se demuestra que una colonia muy virulenta de esta bacteria es la responsable del 10 % de todas las infecciones extraintestinales que se producen en España, entre ellas las urinarias. En este sentido, un estudio de la Universidad de Duke (Estados Unidos), publicado en la revista Clinics of Geriatric Medicine, confirma la eficacia del cranberry “para prevenir las infecciones urinarias de repetición en las mujeres”. El 15 % de los castellanoleoneses dice conocer las propiedades del cranberry contra la cistitis.

“En esta época afloran muchos casos de cistitis en personas con predisposición a padecerla debido al baño en piscinas y ríos, que incrementan el riesgo de contagio de E. coli, y porque aumentan las relaciones sexuales. Por eso es importante no dejar el bañador mojado y cuando se tienen relaciones sexuales orinar para expulsar las bacterias. Desde la farmacia nos pueden aconsejar sobre cómo y cuándo tomar el cranberry, incluso como preventivo”, advierte Beatriz Gómez, consultora de INFITO en Salamanca. 7 de cada 10 castellanoleoneses consultados desconoce la importancia de orinar tras mantener relaciones sexuales para evitar infecciones.

Cistitis tras relaciones sexuales

8 de cada 10 infecciones urológicas tienen lugar tras una relación sexual, según el doctor Juan Carlos Ruiz de la Roja, director del Instituto Urológico Madrileño. “En el caso de las mujeres jóvenes la frecuencia de las relaciones sexuales aumenta el riesgo de contraer cistitis, sobre todo si se utiliza DIU. Y tras la menopausia el riesgo se incrementa debido a que el epitelio vaginal es más fino, hay mayor sequedad, con lo que se producen más heridas, y, además, se producen cambios en la flora vaginal que favorecen las infecciones”. “El doctor Ruiz de la Roja recomienda, para prevenir y tratar la cistitis, beber abundante líquido, orinar justo después de una relación sexual y tomar una dosis de un preparado farmacéutico de cranberry, con otra toma a las 12 horas.

Las propiedades de los preparados de cranberry contra la cistitis se atribuyen a las proantocianidinas, o taninos condensados, que frenan a las bacterias, explica la profesora Concha Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Granada y presidenta de INFITO. “El cranberry actúa evitando que las bacterias, sobre todo la E. coli, se fijen en el epitelio de las vías urinarias evitando por tanto el proceso infeccioso; ahora bien, para alcanzar el máximo de eficacia debe estar en forma de preparado farmacéutico estandarizado (por ejemplo en forma de cápsulas) en cuanto al contenido en componentes activos”. Así lo ratifica un estudio publicado en el número de abril de Journal of Medicinal Food, en el que se indicaba que el consumo oral de cranberry “podría actuar contra la adhesión del uropatógeno E. coli”.

La E. coli es la responsable de la mayoría de las infecciones urinarias, como refleja el Libro Blanco sobre cranbery avalado por la Sociedad Iberoamericana de Neurourología y Uroginecología y la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria, que ha contado con la participación de un equipo multidisciplinar de urólogos, ginecólogos, farmacólogos, farmacéuticos y microbiólogos. En él se afirma que los preparados farmacéuticos de este fruto rojo deben tomarse“30 días seguidos para conseguir que E. coli no vuelva a repoblar el tracto urinario” y repetir la toma “por lo menos tres o cuatro meses al año. Incluso hay quien preconiza el uso de una cápsula diaria de por vida”. En cuanto a la dosis, se señala que “la dosis óptima aconsejable es que al día se ingieran por lo menos 36 mg de proantocianidinas (PAC) y que la mejor pauta de administración sería darlo en dos tomas para garantizar una actuación uniforme”.

A diferencia de los antibióticos, el cranberry “está exento de efectos secundarios de consideración y puede tomarse durante periodos prolongados, tanto como prevención como en tratamiento, en combinación con los antibióticos”, comenta Concha Navarro. Tanto es así que incluso sus preparados farmacéuticos pueden utilizarse en el embarazo, como recoge el Libro Blanco.

DecĂĄlogo de la prevenciĂłn

La Sociedad EspaĂąola de Fitoterapia GinecolĂłgica e INFITO recomiendan una serie de medidas para evitar prevenir las infecciones urinarias:

1. Ingerir un mĂ­nimo de 1,5 litros de lĂ­quido al dĂ­a, para eliminar mĂĄs rĂĄpido las bacterias del aparato urinario.

2. Orinar cada 2-3 horas, aunque no se tengan ganas, hasta la Ăşltima gota y sin interrupciones, ya que el crecimiento bacteriano es mayor cuando la orina permanece en la vejiga.

3. Orinar antes y despuĂŠs de haber mantenido relaciones sexuales. La actividad sexual incrementa de por sĂ­ el riesgo de infecciĂłn 40 veces, aunque algunas prĂĄcticas sexuales lo aumentan aĂşn mĂĄs.

4. Lavar, con jabones neutros, de delante hacia atrĂĄs, para evitar la contaminaciĂłn. Secar en la misma direcciĂłn. El 80 % de las bacterias que provocan infecciones urinarias provienen de las heces. No se recomiendan las duchas vaginales.

5. Orinar despuĂŠs del baĂąo en piscina y rĂ­os.

6. Utilizar ropa interior de algodĂłn y evitar prendas ajustadas.

7. Combatir el estreĂąimiento y no posponer la evacuaciĂłn, para que los gĂŠrmenes no puedan colonizar los tejidos cercanos al tracto urinario.

8. Ducha en lugar de baĂąo para higiene diaria.

9. Reconsiderar el uso de diafragma, ya que presionan la uretra y dificultan el vaciado de la vejiga. Su uso estĂĄ asociado a mayor frecuencia de infecciĂłn. Lo mismo ocurre con los tampones si las infecciones urinarias suelen aparecer en el periodo premenstrual.

10. Consumir 36 mg de cranberry al dĂ­a.