2011 arranca con la mayor subida de la luz desde 1983 para 235.000 salmantinos

Los españoles viviremos en 2011 en penumbras. Y no será únicamente por las cada vez mayores estrecheces económicas. La subida de la luz nos fundirá los plomos. El Gobierno ha aprobado el mayor incremento de la factura de la luz desde 1983. La energía desbaratará así en el nuevo año más de un bolsillo. El alza que entró ayer en vigor asciende hasta el 9,8% y llega, además, precedida de cercanos ajustes para corregir el déficit del sector.
J. R.

La luz subió en octubre un 4,8% y en julio un 2% con los nuevos tipos del IVA. Hace un año, el coste de la energía creció otro 2,64%, un incremento triplicado en el arranque de 2011. Los nuevos precios afectan, según estimaciones del Ministerio de Industria, a unos 17 millones de usuarios en España. Los cálculos gubernamentales estiman que la repercusión mensual en las facturas se ceñirá a 3,20 euros. O, lo que es lo mismo, “un café”, según el ministro de Industria, Miguel Sebastián.

Una comparación que ha irritado a muchos ciudadanos. Las críticas más beligerantes han llegado desde la Organización de Consumidores y Usuarios, que ha calificado la subida como “inaceptable, brutal y aberrante”. Iberdrola, suministradora de la electricidad en Salamanca, cuenta con 277.602 clientes en la provincia. El repunte del precio de la luz perjudicará a más de 235.000 consumidores. La subida se ciñe a las familias y pequeñas empresas que tienen contratada la Tarifa de Último Recurso, que la OCU teme que, además, cambie sus condiciones de acceso. El mayor coste de la factura perdona a los 42.292 salmantinos que disfrutan del bono social. Son clientes con una potencia contratada inferior a tres kilovatios, pensionistas con prestaciones mínimas, familias numerosas y hogares con todos sus integrantes en paro.

Además de la luz, los españoles tendremos que hacer frente en este año a más subidas en servicios esenciales, entre ellos el gas natural. El incremento será del 3,93%. El gas natural costará un 4,14% más en la tarifa T.1, que no incluye la calefacción. Mientras, la T.2, que sí la incorpora y está contratada por siete millones de clientes, se encarece un 3,87% o, en dinero contante, 1,66 euros mensuales. La bombona tampoco se abarata. El precio experimenta un incremento del 3,13%, pasando de 12,79 a 13,19 euros la unidad.