14.000 razones para creer en la Unión

El Helmántico vivió una de esas grandes tardes de fútbol que añoraba con un estadio animando a su equipo, la Unión. Las fotos, en ESTA GALERÍA



Salamanca ha ganado; de eso no hay ninguna duda… y lo ha demostrado. El Helmántico vivió una de esas tardes de gloria con casi 14.000 aficionados haciendo la ola, animando al equipo y demostrando que el futuro del equipo está a salvo cuando se pide su ayuda. ¿Pensará lo mismo el resto de implicados que tienen que dar ya una solución?

El Día del Unionismo fue eso, el Día ‘D’ y la hora ‘H’ para que la ciudad y los aficionados demostrasen que están con el equipo y que 89 años de historia no pueden tirarse por la borda, ni mucho menos. Existen demasiados recuerdos, demasiadas alegrías como para creer que el año que viene no vuelva la UDS a intentar el asalto a la Segunda División.

Casi 14.000 almas animando recrearon aquellos maravillosos años cuando el equipo se enfrentaba a los grandes de Primera y Segunda, aunque ahora tiene entre manos el partido más importante: su vida. Y la afición los abe y por eso se acercó desde pronto a los exteriores del estadio para disfrutar de las actividades programadas desde el club: puertas abiertas del museo, música y una gran paellada para unir fuerza en busca de un futuro mejor, cueste lo que cueste.

Por eso, el fútbol era lo de menos, toda vez que el equipo ya no tiene más objetivos que el de agradar a la afición y aunque el fútbol no fue de cinco estrellas, no importaba; la comunión entre grada, jugadores y club era total, de la mano porque la historia importaba más que tres puntos, mucho más.

De la Nava, de nuevo al rescate
En el aspecto deportivo, lo de menos, Zegarra sorprendió con la titularidad de Mario Villoria en la portería, aunque con nada que jugarse y con ese ambiente, fue el mejor regalo que se le podía dar a alguien que no ha jugado en toda la temporada, aunque el canterano estuvo nervioso e impreciso durante los 90 minutos.

El partido no fue bueno, ni mucho menos, y el juego de la UDS dejaba mucho que desear aunque en la primera parte manejó el juego y el balón y pudo sentenciar… pero no lo hizo. Jeremy y De la Nava eran los hombres más activos y con más calidad del equipo y cada vez que cogían el balón daba la sensación de que algo iba a pasar.

Aunque el gol llegó en una jugada ensayada tras botar De Lucas una falta que José Ángel remató en el segundo palo, llevando el delirio a la grada y poniendo el primero en el marcador. La UDS pudo sentenciar en varias jugadas con Jeremy y De la Nava como mejores hombres pero el segundo no llegaba y así terminaron los primeros 45 minutos.

En la reanudación, la decoración no cambió mucho aunque hubo menos fútbol, pero la grada seguía dándolo todo para demostrar que el fútbol y la UDS sí les importan. Mario Villoria seguía como un flan y cada balón suponía un martirio para él, comprensible después de tanto sin jugar y ver las gradas llenas.

Y mientras tanto, llegó el gol de la Arandina en el minuto 52 tras un disparo de Joaqui que rebotó en Pacheta y se coló en la portería de Villoria. Vuelta a las andadas… pero la grada no desfallecía y se enredó en un: “Hola Fondo Norte…” y grito de “Unión” o “Cómo no te voy a querer…”.

La Unión carecía de fútbol y mostró muy poco sobre el campo hasta que apareció De la Nava (una vez más) para aprovechar un rechace dentro del área y dar el gol de la victoria a los charros. La Unión pasó algún apuro pero se llevó del Helmántico mucho más que tres puntos, con un Mario Villoria que se entonó al final.

14.000 almas vibraron con la victoria y gritaron a los cuatro vientos que quieren a la Unión el año que viene y muchos más; ellos ya han cumplido y lo seguirán haciendo, pero falta la segunda parte. ¿Alguien se imagina el fútbol sin la UDS? Salamanca ya ha demostrado que no.