108.000 euros más para instalar radares y cámaras de vigilancia en Salamanca

Las dos cámaras instaladas en la Vaguada apuntando a las calles Ancha y Cervantes.

El Ayuntamiento invertirá más de 100.000 euros en más radares y en aumentar el número de cámaras de control de matrículas sobre las incialmente previstas. Hace unas semanas se aprobó el gasto de 230.000 euros en la compra de las 21 primeras.

El Ayuntamiento de Salamanca dedicará otros 108.000 euros a la instalación de nuevos radares y cámaras de control de matrículas, que se suman a los cerca de 230.000 ya aprobados para la compra y puesta en funcionamiento de 21 cámaras de vigilancia del tráfico. La medida se ha visto esta misma mañana en comisión municipal y, previsiblemente, será aprobada el próximo viernes en el pleno.

 

Según el equipo de Gobierno, la inversión en más cámaras para el sistema que servirá para vigilar el acceso a zonas de tráfico restringido se explica por el aumento de las calles peatonalizadas en el centro y casco histórico. De este modo, las 21 ya adquiridas en virtud del contrato firmado hace unas semanas no serían suficientes para la función de verificar las matrículas de los vehículos que accedan a calles restringidas al tráfico rodado.

 

Según las fuentes consultadas, de los algo más de 108.000 euros previstos, unos 30.000 irán para nuevos radares de control de velocidad, similares al instalado recientemente en la avenida Mirat, llegando a la plaza de España, y que se ha puesto para tranquilizar el tráfico, bastante veloz en ese punto, y ahora limitado a 30 km/hora. El resto, más de 70.000 euros, se destinarán a la compra de más cámaras de control de matrículas, que se van a usar para vigilar el acceso a calles peatonales o cortadas al tráfico convencional.

 

En las últimas semanas varias empresas han procedido a la instalación de las primeras cámaras que formarán el dispositivo de control de acceso al casco histórico y a las callse peatonales. El objetivo es vigilar que no accedan vehículos que no estén autorizados, pero la oposición teme que se utilicen para multar a los conductores.