Un año más, Salamanca ha vuelto a homenajear a uno de sus toreros más insignes. Hoy hace diez años que falleció Julio Robles y como cada año su familia, acompañada por representantes políticos de la ciudad y cientos de ciudadanos, han querido rendirle un homenaje y recordar su figura frente a su estatua en la plaza de toros de La Glorieta.
Como cada año, el Ayuntamiento y la Federación de Peñas Taurinas han participado en un acto que abrió la Banda Municipal de Música con la interpretación de cinco pasodobles. Posteriormente, el alcalde de la ciudad, Alfonso Fernández Mañueco, junto con su familia depositaron flores junto a la imagen del torero y se escuchó 'El Arte en el cielo', una balada para trompeta dedicada a Julio Robles y que fue estrenada en el homenaje realizado el pasado año en los jardines de la Plaza de Toros.
Durante este acto, Alfonso Fernández Mañueco ha querido resaltar la figura de un torero "muy querido por todos los salmantinos y que siempre presumió de ser salmantino". Además, ha defendido y ha mostrado su compromiso con la fiesta de los toros. "La fiesta es de todos, no tiene colores políticos ni regiones, su existencia no pone en peligro nada y su prohibición supone la pérdida de cultura", ha afirmado el primer edil, quien ha recordado que seguirá trabajando por los toros.
El acto finalizó con la interpretación del pasodoble 'Compás de Verónicas' en memoria del insigne torero salmantino.
A lo largo de su trayectoria Robles consiguió tres "puertas grandes" en la plaza de toros de Las Ventas. El 13 de agosto de 1990 resultó gravemente herido al ser volteado por un toro, lo que le provocó la tetraplejia. Falleció el domingo 14 de enero de 2001 a los 49 años de edad tras haber sido operado de urgencia 24 horas antes a causa de una perforación intestinal.