A raíz de una entrevista que le realizaban al presidente de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP), en el post anterior estuvimos abordando algunos oportunismos a los que la parafernalia bipartidista es tan dada. Oportunismos que, como es habitual, llegan acompañados de unos cuantos pucheritos con los que el PP y el PSOE tratan de disimular negligencias, irresponsabilidades y dejadeces.
La entrevista (como los variados coletazos que ha habido a lo largo de la semana) brindaba declaraciones sobre las Diputaciones, la fusión de Ayuntamientos, la reforma de la Administración… Y apuntaba también hacia un tema sobre el que nos habíamos emplazado a retomar: el endeudamiento de los Ayuntamientos.
El presidente de la FRMP, García Nieto, comentaba que las medidas de austeridad que los Consistorios dicen haber adoptado no iban a ser suficientes. Señalaba que los Ayuntamientos “están pidiendo un plan de rescate”, y que “salir del bache” no estaba al alcance de unas puntuales propuestas de ahorro.
El presidente de la FRMP es también alcalde de Ávila y pertenece al mismo partido que el alcalde de Salamanca. Si no es mucho pedir, sería de agradecer que ambos nos clarificasen la significación real de esas medidas de austeridad que pregonó Mañueco con todo su bombo y su platillo. Además de la serpentina y el confeti con el que nos fueron presentadas las proclamas, la cuantificación minuciosa y exhaustiva de los respectivos ahorros nunca resultó muy perfilada. Ya cuando anunció su decálogo de austeridad, Mañueco reconoció desconocer cuánto ahorraría el Ayuntamiento, pero a pesar de ese `minúsculo detalle´ (minucias sin importancia, debió pensar) se le vendió a la ciudadanía que era factible superar el año “con superávit”. ¡¡Por prometer que no quede!!
Y si preguntamos ahora por el endeudamiento que posee el Ayuntamiento de Salamanca, ¿alguien podría responder a cuánto asciende? El ministerio de Economía y Hacienda asegura que la deuda de Salamanca (de Salamanca capital) está bien por encima de la deuda media que existe en el conjunto de los Ayuntamientos españoles. En el municipio de Salamanca, la deuda por vecino ascendería a 902 € (605 de media en España), alcanzando un montante que supera los 139 millones de euros.
Siendo esto así, ¿por qué el Ayuntamiento de Lanzarote hablaba con desparpajo de una deuda (`tan sólo´) de 700.000 €? ¿Y por qué el Ayuntamiento de Mañueco tampoco ha emprendido la higiénica clarificación que resultaría indispensable? ¿Será porque son dos Ayuntamientos con distinto alcalde… pero mismas siglas y mismo concejal de Hacienda? Y si el PSOE hablaba, antes de las elecciones, de un endeudamiento de unos 196 millones de euros, ¿por qué no se clarifican esas reseñadas cantinelas del ahorro indeterminado y el superávit ensoñador?
Y dos últimas preguntas. Los ciudadanos de a pie (esos ciudadanos que no vamos en coche oficial, ni nos sentamos en Consejos de Administración de entidades financieras, ni nombramos a nuestro antojo cargos de libre designación, por poner tres simples ejemplos)… los ciudadanos de a pie, decía, ¿no mereceríamos menos confusión de cifras y enmascaramientos? Y dado que PP y PSOE son las dos únicas fuerzas políticas que existen en el Ayuntamiento salmantino, y dado que acostumbran a instrumentalizar (con similar destreza) palabrerías, silencios y paripés… ¿no mereceríamos los salmantinos un poquitín más de certidumbre y transparencia sobre el estado de nuestras cuentas?