Binomio. La primera experiencia surgió en la provincia y estaba vinculada al desarrollo de software. Dato. Estos proyectos generan en la Comunidad entre uno y cuatro empleos de alta cualificación
Última actualización 08/12/2010@22:57:15 GMT+1
ICAL
El binomio universidad-empresa se ha convertido en un trampolín para proyectos innovadores de base tecnológica en Castilla y León. Al amparo de las cuatro instituciones académicas de carácter público, las ideas y proyectos de universitarios con espíritu emprendedor han cristalizado formando un total de 62 empresas. Estas spin-off, cuya génesis se produjo en entornos científicos, se han convertido en la pértiga capaz de impulsar el salto del conocimiento al mundo empresarial, especialmente, en un periodo marcado por la crisis económica. En concreto, en el seno de la Universidad de Salamanca se han creado un total de 41 empresas spin-off, desde que en el año 1996 naciera la primera de ellas.
La primera experiencia de una spin-off surgió en la Universidad de Salamanca, hace 14 años, vinculada al desarrollo de software. Se llamó Cytognos, una firma cuya actividad se centra en el diseño y desarrollo de nuevos programas informáticos y técnicas que proporcionan soluciones innovadoras en el campo de la citometría de flujo. En la actualidad, cuentan con 25 empleados y sus previsiones de facturación rozan las dos millones de euros.
La actividad emprendedora auspiciada por la institución académica salmantina continúa a partir del año 2000, con la puesta en marcha de Inmunostep, una empresa dedicada a la producción de anticuerpos en ratón para diagnóstico clínico capaces de identificar las proteínas características de enfermedades relacionadas con la sangre, como el sida o leucemia, entre otras.
Del ámbito de la investigación oncológica nacieron Cibasa y Oncostem Pharma, ambas en el año 2002, y Apointech y Biomice, en 2004 y 2007 respectivamente. Una de las empresas más consolidadas es Cibasa, Centro de Investigación Biomolecular Aplicada, que dispone de seis patentes relacionadas con la aplicación y utilidad de diferentes genes y modelos de animales con potencial para el desarrollo de nuevas herramientas diagnósticas, terapéuticas y profilácticas en enfermedades que carecen de tratamientos como el cáncer o la obesidad.
La empresa farmacéutica Laboratorio USAL-A fue creada en 2004 para el desarrollo de protocolos de producción de medicamentos genéricos, fundamentalmente, convirtiéndose en un centro único por sus características en la Comunidad. Aunque en estos primeros años la innovación en el ámbito de la investigación biomédica centró la atención de los emprendedores, los sectores se fueron diversificando hasta encontrar en la actualidad compañías de muy diversas procedencias.
Existen spin-off dedicadas a la formación, como Clay Formación o Tulecom Group, al ámbito informático, Global PC Desarrollos, ASTRUM Consulting Informático o a la consultoría, como Political Management o Atlantis Grupo Consultor. Además, destacan otras por ser completamente específicas, como VFMR Orders&medals, dedicada a la venta de antigüedades militares, o Natur Futura, que se centra en el exterminio de animales dañinos y la desinfección de cualquier clase. A finales de la década de los 90 fue León la que se apuntó a la iniciativa. De media en la región, estos proyectos generan entre uno y cuatro empleos de alta cualificación y su facturación anual ronda los 50.000 euros, aunque existen algunas empresas con unos resultados más abultados. La inversión realizada para su creación suele ser escasa, es decir, unos 3.500 euros, la cantidad necesaria para constituir la sociedad y adquirir algunos materiales puesto que se trata de firmas que se apoyan en el capital humano.