ACTUALIDAD UNIVERSITARIA
Convenio. La empresa colaborará con la Fundación General de la Universidad en programas de formación y ciclos de conferencias sobre el mercado laboral
Última actualización 15/09/2010@21:58:02 GMT+1
J. ROMERO
La multinacional holandesa del sector del trabajo Randstad es la última incorporación del grupo Empresas Amigas de la Fundación General de la Universidad. La iniciativa, que busca estrechar lazos entre el mundo empresarial y la comunidad universitaria, cuenta ya con más de treinta socios, entre ellos el Grupo MRS, la Fundación NIDO, Iberdrola, Adventia, Halcón Viajes, el Banco Santander y el centro comercial El Tormes. La inclusión de Randstad supone la adhesión de la segunda empresa de recursos humanos más importante del mundo y la primera en suelo español, según subrayó el director gerente de la Fundación General de la Universidad de Salamanca, Alejandro Esteller. El responsable en España de la multinacional, Jan Hein Bax, incidió en que el acuerdo se basa en el “vínculo” que existe entre la sociedad y la Fundación. El convenio se plasmará en la realización de programas de formación y ciclos de conferencias sobre el mercado de trabajo.
Hein Bax, en declaraciones a este periódico, justifica el interés de Randstad por colaborar con la Fundación por la cercanía de ésta con los nuevos “talentos” que surgen de la Usal. El convenio suscrito con la Universidad de Salamanca se suma a los firmados con otras instituciones académicas del país como la Universidad de Deusto y la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas de Barcelona y llega en un momento en el que la crisis económica persiste. El mánager general de Randstad en España considera “positivo” que el Gobierno se haya decidido a impulsar una reforma laboral, pero considera que se queda “muy corta”.
Hein Bax alude, en especial, a la ausencia de soluciones para promover la flexibilidad interna en las empresas. El directivo holandés reivindica, además, que multinacionales como Randstad “podemos dar mucha seguridad a los trabajadores y flexibilidad a las empresas”, una idea presente en muchos países europeos y que nada tiene que ver con la “precariedad”.