Plaza de Anaya. SEO-Salamanca organiza diversas actividades con el fin de dar a conocer la avifauna de la provincia y velar por su conservación
Última actualización 16/05/2010@22:48:51 GMT+1
En las ciudades, con la creciente contaminación y la escasa superficie verde, las aves cada vez encuentran más dificultades para sobrevivir, buscando en los tejados de los monumentos su lugar perfecto para anidar.
Esmeralda Gómez
Una ocupación que acarrea consecuencias negativas en los edificios históricos, especialmente con los excrementos. Precisamente para velar tanto por las aves como por el patrimonio salmantino, la Sociedad Española de Ornitología, SEO, ejecuta diversos proyectos en este sentido, pues parten de la perspectiva de que ambos son perfectamente compatibles.
Para conseguir la supervivencia de las aves en ciudades como Salamanca y evitar el deterioro del patrimonio histórico, esta sociedad se encarga, por ejemplo, de sustituir los nidos naturales por otros artificiales menos dañinos.
Con el fin de dar a conocer esta sociedad, que en la actualidad cuenta con 150 socios, algunos voluntarios instalaron ayer en la plaza de Anaya una carpa con el fin de fomentar el interés por las aves. Además, los interesados observaron con unos prismáticos las cigüeñas que anidan en la Catedral y el halcón peregrino.
Los voluntarios de SEO-Salamanca realizan actividades relacionadas con el respeto a la avifauna, tales como cursos de iniciación a la ornitología, jornadas de anillamiento y excursiones ornitológicas. Así, esta asociación organiza cuatro rutas guiadas para conocer los parajes naturales de las tierras del oeste salmantino. Cada ruta está diseñada para realizarla en una jornada, con paradas para visitar los principales miradores y poder observar las aves en su hábitat natural. De esta manera, “fomentamos la conservación de las aves y el entorno donde viven, a la vez que colaboramos en el desarrollo rural, al atraer turistas hacia los municipios próximos”, señala uno de los voluntarios, Guillermo Hernández. También, el 23 de mayo iniciarán otro proyecto, una campaña de recuperación de aguiluchos para localizar los nidos y compensar económicamente a los agricultores a cambio de que no cosechen en la superficie donde anidan. Así, consiguen la supervivencia de esta especie.