SEMANA SANTA 2010
Última actualización 18/03/2010@22:40:04 GMT+1
EVA CAÑAS
La talla de Nuestro Padre Jesús Flagelado (Salvador Carmona, 1760) cumple 250 años desde su creación y lo hace desfilando de nuevo por las calles salmantinas durante la noche del Miércoles Santo –a partir de las 21.30 horas–. Los 48 hermanos de carga mantienen el paso sobre sus hombros durante todo el recorrido, de tres horas aproximadas de duración.
Para celebrar este aniversario de la talla principal, la hermandad ha publicado un libro que detalla las características de la imagen, habla de su autor –Salvador Carmona– o de la iglesia que lo alberga, la Clerecía. En esta publicación han colaborado diversos expertos en la Pasión salmantina, entre ellos, José Román Flecha o el rector de la Clerecía, Miguel Ángel García.
Asimismo, en estas páginas dedicadas a Jesús Flagelado también se recoge la historia y los orígenes de esta hermandad –que data de 1948–, integrada por más de 500 cofrades.
Una de las novedades de su desfile es la incorporación de dos incensarios, según confirma el hermano mayor, José Luis Rivera, “ya que consideramos que era un elemento que faltaba en la procesión”. De nuevo, la Agrupación Musical OJE marcará los pasos de Nuestro Padre Jesús Flagelado, que suele ir escoltado por agentes de la Guardia Civil. Además, cada año una hermana entona una saeta dedicada a esta imagen a la salida de la iglesia de la Clerecía, así como a la Virgen minutos más tarde.
Nuestra Señora de las Lágrimas (José Miguel Sánchez Peña, 1977) abandona el templo de la mano de 48 hermanas de la cofradía, vestida de luto y con un rosario en su mano izquierda, y al ritmo de las marchas de la Banda de Música de Alba de Tormes. Por primera vez en la historia de la hermandad, la Virgen cuenta con un vestido blanco que llevará puesto después del Domingo de Resurrección y hasta el día de Pentecostés, “nos han regalado el traje unas hermanas de la cofradía”.
Además, José Luis Rivera recuerda que se permite el cambio de vestido de la Virgen según el tiempo de celebración, como por ejemplo, que vaya vestida de blanco tras la Resurrección de Jesucristo. Otras imágenes de la Semana Santa de Salamanca también cambian sus trajes de vestir y utilizan el color blanco, caso de La Soledad, entre otros.
Por otra parte, durante este último año han restaurado uno de los estandartes de la hermandad, que fue sustituido por el que actualmente desfila en la calle. “Es parte del patrimonio y lo queremos conservar aunque no sabemos si se incorporará al desfile”, añade el hermano mayor.