Actualidad Universitaria
Salamanca. El decano, José Carretero, señala que “no le preocupa” porque su apertura no mermaría el número de alumnos. Problema. Considera que no solucionará la carencia de facultativos en la región
Última actualización 08/02/2010@23:40:17 GMT+1
E. S. C.
El debate sobre la conveniencia de abrir nuevas facultades de Medicina en Castilla y León se ha reabierto. Si en el pasado fue la Universidad de León, esta vez ha sido Burgos la que reclama a la Junta autorización para implantar estos estudios. En ambos casos se esgrime el mismo argumento como excusa: la falta de médicos en la Comunidad. Ante esta nueva petición, la Universidad de Salamanca, que ofrece este título desde 1257, vuelve a dejar claro que “no son necesarias nuevas facultades en la región”. Lo hace por boca de su decano, José Carretero, quien asegura a TRIBUNA que ni le “preocupa” ni le “asusta” la solicitud burgalesa, ya que “no va a afectar a nuestro número de alumnos”.
Para recalcar la demanda que tienen estos estudios en Salamanca, lo que le permite poner notas de corte al haber más solicitudes que plazas, Carretero recuerda que “tenemos números clausus más altos que los de Valladolid”, la otra universidad que imparte esta licenciatura en la región. Sobre el fondo del asunto, el decano señala que “la necesidad real de médicos es siempre discutible” y apunta que la proporción entre el número de pacientes por facultativo en España “no es tan mala”. En el plano regional, subraya que en lo que respecta a Medicina existe un distrito universitario único, “por lo que la mitad de los alumnos que entran en Salamanca no son de Castilla y León”.
Ello significaría que, en principio, estos estudiantes no tendrían por qué desear quedarse para ejercer en una comunidad autónoma que no es la suya. En consecuencia, abrir nuevas facultades para formar más médicos no supondría generar más profesionales para la sanidad de Castilla y León. Otro argumento esgrimido por el decano de Medicina de la Usal manifiesta que “la fidelización de los médicos en Castilla y León no debe centrarse en los estudiantes, sino en los que hacen la especialidad y la residencia aquí, que son a quienes hay que cuidar”.
En este sentido, también alude a que la creación de nuevas plazas de Medicina en otras provincias de la Comunidad no serviría para solucionar la supuesta falta de médicos a corto plazo. “Un alumno que entre este año en la carrera acabaría en 2016 y obtendría la especialidad en 2019”, remarca el profesor Carretero. El decano de la Usal considera que en el debate generado “puede haber bastante de rivalidad entre provincias”, aunque aconseja a los rectores que quieren contar con facultad de Medicina que hablen con los que ya las tienen “para que conozcan los problemas que generan”.
Sobre este asunto, Carretero remacha que la Junta alcanzó un acuerdo con las universidades de Salamanca y Valladolid para incrementar el número de alumnos, y en contrapartida se van a incorporar más profesores de Medicina en ambas instituciones, “lo que es más barato que abrir una facultad nueva”. En el caso de Salamanca, este compromiso es necesario ante “el problema serio de envejecimiento de la plantilla docente”, lo que redundará en que en diez años se jubilará la mitad de estos profesores ordinarios. Ante la necesidad de cubrir estas plazas, el decano recuerda que “un profesor de Medicina no se forma de la noche a la mañana, hacen falta una serie de requisitos que ha de tener”. A pesar de enfrentarse a esta perspectiva, el decano se muestra confiado en que las consejerías de Educación y Sanidad cumplan su promesa de aumentar la cantidad destinada a hacer frente al incremento de alumnado para situarla en 8.000 euros por estudiante de nuevo ingreso.