Todo igual

A principios de Julio, ante el calor que hacía en el asfalto, decidimos irnos a pasar unos días al pueblo, a casa de uno de mis hijos, que en el pueblo sí que se respira aire puro.

 

Nos asentamos en el pueblo, sí en ese que tú sabes, apagué el IPAD, me olvidé del PC, puse el teléfono en silencio y me hice firme promesa de no ver ni los telediarios, ni noticias tristes, que por cierto son casi todas. No compré prensa y de verdad que me evadí del mundanal ruido y mis sensaciones de libertad me han funcionado a la perfección.

 

Hoy, ya mes de agosto, el clima se ha enfriado y como refresca el rostro, nos hemos vuelto a nuestra casita, que ya estaba bien de comer la sopa boba, aunque mi  hijo y sobre todo mi nuera se desvivían para bien atendernos.

 

¡Pero coño! ¡Si no ha pasado nada en casi mes y medio y todo sigue igual, bueno, menos el contrato de Sergio Ramos, que se ha incrementado en 2 millones y medio de euros, libres de impuestos! ¡Caramba con el cordobés, ni Manolete toreó como el merengue!

 

Cuando yo era joven y le daba patadas a un balón con Tejedor, el de mi pueblo, no se pagaba tanto. Entre los dos ganábamos, más o menos, nada. Si a eso le descuentas lo que rompíamos los pantalones y las alpargatas, el negocio que hacíamos no tiene parangón en la historia del fútbol. ¡Como ahora, que hasta los cadetes del equipo de mi barrio tienen ya representante!

 

¡Qué tiempos aquellos!

 

Íbamos de vacaciones a La Seca y Damián, que entonces era un crío, ya le pegaba cortes a las vaquillas… ahora, que tiene 70 años y se cree que todavía es joven, ha sido la vaquilla la que le ha metido el corte a él. Espero que se recupere pronto, que es buen amigo y un poco primo mío por parte de madre.

 

Como no habían piscina, ni poza, ni nada, como mucho nos acercábamos al río y nos remojábamos en la poca agua que traía. ¡Como ahora, que no hay pueblo, por pequeño que sea, que no tenga piscina municipal, y olímpica!

 

Por las noches, salíamos a la puerta de la calle, con la fresca, y mientras los mayores hablaban de sus cosas, nosotros jugábamos a las canicas o nos contábamos las historias del Capitán Trueno que habíamos leído en los cómics recientemente. ¡Dudo que ahora los críos sepan lo que es un comic, así que no te digo yo que sepan lo que es una canica!

 

Dormíamos 5 en una cama, sin aire acondicionado y nos levantábamos tan frescos para seguir trasteando al día siguiente, sin que nadie nos vigilara por el pueblo, a nuestro libre albedrío, sin preocupación mayor que la de ser puntuales a la hora de la merienda y pasarlo pipa. Nuestros padres no estaban preocupados de que viniese algún indeseable y nos raptara en su coche, esencialmente porque casi no había coches, que indeseables sí que había alguno. ¡Ahora, cada vez que un crío te dice que va a salir por la noche se te encoge el alma! Dónde ira? Qué hará? Qué beberá? Qué no hará? Con  quién irá?

 

Cuando me hice más mayor y pude beber algo más que naranjada, en los bares me servían vino barato y sol y sombra. Qué gran paso para nosotros era aquello de poder entrar en los bares, si bien teníamos que trabajar durante el verano si queríamos tener algo de dinero, porque nuestros padres no lo pagaban todo. ¡Como ahora!

 

Vamos, que sigue todo igual.

 

Hoy  he leído la prensa y en portada el Bárcenas, los Eres de allá abajo, los púnicos y los cartagineses, los gurteles, el Mas (que creo que cada vez va a menos) y el de la coleta que me dicen que en poco tiempo se la cortan, la coleta claro…

 

¡¡¡¡Pero si estos mismos estaban en mayo y junio caramba y no se han ido… ¡¡¡¡

 

Lo que entonces tenía menos virulencia era lo de “un rato para hacerse rico”

 

Claro que a don Rodrigo ya le conocíamos en Burgos, en el lugar de Vivar, pero aquel montaba en Babieca y ahora se monta en Vespa. Vaya, en 967 años algo ha cambiado creo que para mal, pero el que monta es don Rodri y él sabrá lo que hace, ¿o tampoco lo sabe…? Tal vez lo haya hablado con el del Interior y no quieran decirnos si hablaron de caballos, de motos o de quien va a ganar las próximas elecciones de noviembre?

 

Lo que si que me da pánico son las estadísticas de sucesos con vidas humanas. Yo creo que esto va a peor. Los  accidentes de todo tipo, los asesinatos de mujeres y niños, pero qué pasa aquí. ¿Qué falla aquí? ¿Es que somos cada día peores?. No hay sentimientos?

 

La culpa de quién puede ser?  Del  gobierno, de la oposición, de los buenos, de los malos, de mi prima o de la tuya….? Hombre, coño, no me digáis que es de don Mariano… algo sí seguro pero todo no, pues hay más. Los 350  que ejecutan, casi nada,  y los 261 que legislan,  demasiado poco… pero que cobran todos los meses y bastante  más que el SMI. Bueno, a mi me gustaría ser del Ibex 35 o del 123 pero con sueldo ibex que debe ser algo más de los CUATROCIENTOS Y PICO  euros que cobran los “privilegiados” de las oficinas del INEM, por desgracia demasiado concurridas aún.

 

Se acaba el verano y debemos ir para adelante. Tenemos que salvar los obstáculos y llegar a la grandeza de sentirnos libres y de ayudarnos todos para conseguir el bienestar social de nuestra nación.

 

De todos nosotros depende el conseguirlo. Pongamos TODOS nuestro granito de arena, sin mirar la derecha lo que pone la izquierda y viceversa.

 

Y si no salimos la CULPA SERÁ DE TODOS.

 

DMR

 

 

 

DMR

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