Fernando sanchez original

Territorio Pyme

Fernando Sánchez Salinero
Empresas al borde de un ataque de nervios

Millenium 1: los hombres que no amaban a sus negocios

“La pasión constituye todo lo humano. Sin ella, la religión, la historia, la novela, el arte, serían inútiles”. BALZAC¿Dónde dejaste la pasión, Manolo? ¿Quién te robó la ilusión, Juan? ¿Por qué no hablas de tu negocio como si fuera una aventura irrepetible? He visto pocas herramientas tan poderosas para vender y mejorar los resultados en una empresa como la pasión, y además, es de las más baratas. ¡Sólo cuesta cambiar la actitud!
Otro de los efectos colaterales de la crisis es que la gente mira a sus empresas como si se estuvieran despidiendo de ellas, como si en otros tiempos las hubieran visto como Mónicas Bellucis de las que presumir, y ahora le hubieran salido las arrugas de golpe, tosieran como fumadores de Ducados, y su salud no inspirara más que lamentos y malos presagios.

Y así es imposible.

Se lo digo a los empresarios con los que trabajo y a los vendedores a los que formo. ¡Pasión, cojones! Que es gratis y se contagia. ¡Dejad de llorar por los rincones!

¡Ay, qué mal está todo! ¿Tú crees que salimos de ésta?

¡Con esa actitud ni de coña! Pero, ¿quién te va a querer comprar con esa cara que llevas? ¿Tú comprarías a un fulano que viene casi suplicando una limosna para no morir de hambre? Puede ser que le des limosna, pero de ahí a convertirlo en tu proveedor hay mucha distancia.

Una cosa es no ser consciente de las dificultades, y otra creer que las vas a solucionar a base a quejas, maldiciones a los políticos y vueltas en la cama por el insomnio que te están causando algunas letras del abecedario de los impagos.

Más que un plan estratégico, necesitamos una botella de oxígeno, un chute de motivación que nos haga hablar de nuestro negocio como de un amor recién conocido y apenas probado. No podemos convertir nuestro trabajo en eso, trabajo, y así pasarnos la mayor parte de nuestra vida encerrados en la sensación de que trabajar es una maldición necesaria para conseguir dinero para vivir, que el trabajo es el peaje de la supervivencia. ¡Leches, que la vida es una autopista infinita y no nos podemos quedar contando siempre las monedas del peaje!

Sé que no es fácil, que nos han repetido miles de veces que trabajar es un castigo divino y que nuestra sociedad envidia y reverencia a los escaqueadores, pero lo malo, lo terriblemente malo, es cuando el jefe alardea de lo poco que trabaja, de palabra, obra u omisión. Cuando es el primero en llegar tarde, en irse antes, en desaparecer a media jornada con pretextos que nadie cree, y cuando, agobiado por las circunstancias urge a su entorno a “ponerse las pilas” porque todo se nos va al carajo. Y, entonces, caen en el otro pozo del péndulo, el abatimiento y la desesperanza: no tiene sentido remar, si el barco se hunde.

El reto para esta semana es: COMPROMISO Y OPTIMISMO. Tenemos que conseguir que todo el mundo de nuestro entorno diga al vernos: Es la persona más comprometida, más entregada, en sacar las cosas adelante, y además, con un ánimo que nos contagia a todos. Voy a verlo cinco minutos, porque siempre vengo con subidón. ;-)

Y me da igual que seas trabajador, empresario o medio pensionista.

Vamos a hablar de lo que hacemos como la cosa más fascinante y con más futuro imaginable. Toda actividad es susceptible de ser descrita cargada de ilusión y energía. ¡Todo es importante!

Si queremos que la gente se comprometa en nuestro entorno laboral debe esperar un futuro ilusionante. Si nosotros lo describimos oscuro y apocalíptico nadie se sumará.

¿Cómo hablas de tu futuro? Así será el color de tu dinero.

¡Vamos, que podemos!

Fernando Sánchez Salinero
www.escuelaprofesionalventa.com

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: