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Revolución digital

Antonio Ferreras
En esta década el mundo va a cambiar más que en los doscientos años anteriores

Choque de clanes

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El juego de moda en los móviles se llama "Clash of Clans". Lleva varios meses en el top de ingresos, haciendo ricos a sus programadores. Pero ¿cómo es posible? ¡Si es gratis!

Las Apps de juegos en los móviles son sin lugar a dudas, y con el permiso de Whatsup y Facebook, las reinas de las tiendas de aplicaciones. El juego que traigo a este post no es especialmente original. Se trata de Clash of Clans, por el momento sólo en la tienda de Apple, un juego de estrategia que recuerda a los legendarios Age of Empires o Warcraft.

 

 

Se trata de crear una ciudad desde la nada, recolectando materiales, construyendo diferentes edificios, murallas y cuarteles, a la vez que se va creando un ejército con el que atacar y defenderse de otros jugadores. Nada nuevo bajo el sol. Los gráficos muy cuidados y su facilidad para empezar y dominar el juego no explican su éxito. Llamarlo juego de "estrategia" es excesivamente pretencioso, cualquiera avanza por el juego sin ninguna dificultad. Sin embargo, millones de jugadores se conectan diariamente; incluso la prestigiosa revista Wired le ha dedicado varios artículos.

 

La descarga del juego es gratis, y no "corta" al cabo de cierto tiempo. Los fabulosos ingresos que generan provienen de las compras dentro del juego, se paga por tener mas materiales con los que acelerar la construcción de casas y avanzar más rápido en el juego. Materiales que por otro lado se pueden conseguir con un poco de paciencia ¿Y por qué tiene tanto éxito? ¿qué tiene este juego que es tan adictivo? La respuesta es que aplica la teoría de gamificacion hasta las últimas consecuencias.

 

Ya he indicado que el juego es extremadamente sencillo de jugar. Además al principio se avanza muy deprisa. Contínuamente se recibe feedback positivo de los logros conseguidos. El pueblo crece sin parar, los edificios y ejércitos son cada vez más poderosos, se reciben estrellas, medallas y nuevos personajes contínuamente. Un ránking nos recuerda continuamente nuestra progresión imparable. Explota hasta el extremo el afán de logro, el sentimiento de avance y progreso enganchan definitivamente. Pero a medida que avanza el juego, éste se ralentiza. Cada vez se necesita más tiempo para avanzar, se reducen las estrellas conseguidas y los progresos, la subida por el ranking cada vez está más empinada. Pero ya es tarde, estamos enganchados, y si queremos seguir con el juego la solución es muy sencilla, pagando unos pocos euros se consiguen los materiales para avanzar. Con pequeñas compras seguimos recibiendo medallas y escalamos nuestra posición en el ranking.

 

La teoría de la gamificación, o el empleo de las técnicas de juegos, es una herramienta poderosa de motivación, y no sólo para los juegos electrónicos, ya que también se utiliza con mucho éxito en otras áreas como el laboral o el educativo. Pequeñas recompensas mantenidas en el tiempo hacen milagros. Los detalles de esta teoría exceden el modesto espacio de este blog. Quizás para otra vez...

 

Antonio Ferreras

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