Gisele touceda original

Renglones torcidos

Gisele Touceda

"Sayonara, baby"

Una guerra puramente política  en el Congreso de los EEUU entorpece el desarrollo y amenaza a la economía mundial, pero el desenlace del drama norteamericano nos contenta otra vez…

 

El Drama transcurre en el congreso de la tan presumida “democracia más avanzada del mundo” donde se debaten el poder, mientras que el resto del mundo asiste expectante al hollywoodense drama temiendo el peor de los finales: una Crisis Financiera mucho peor que la del 2008.

 

Lo que implicaría un mérito tramite (elevar el tope de endeudamiento federal) se ha convertido desde el verano del 2011, en un arma política entre republicanos y demócratas.

 

Mientras del otro lado del atlántico, en España, desde Bruselas nos llaman a aliviar la deuda pública, allá donde se cuece todo el caldo juegan al ahorcado sin importar lo que esto implica en la economía y desarrollo del resto del mundo.

 

EEUU puede permitirse crear incertidumbre en el mercado, pues a nadie se le ocurre pensar que EEUU no vaya a cumplir con sus obligaciones, ya que en caso de que no hubiesen llegado a un “acuerdo” entraría en juego la Reserva Federal.

 

Y he aquí el enfado que me produce ver como ellos (“los hombres serios”) siempre salen ilesos. ¿Acaso ahora las Agencias de Calificación bajaron la nota de la deuda norteamericana en estos últimos días, cuando estuvieron a escasas horas de una suspensión de pagos? ¿Acaso los inversores comenzaron a vender masivamente los bonos? ¿Acaso los intereses comenzaron a subir? ¿Cómo puede ser posible que EE.UU paralice la Administración Federal durante 17 días dejando a más de 800.000 funcionarios sin trabajo ni sueldo, y numerosos servicios públicos cerrados?  Y todo esto por un sencillo tramite, sujeto a una ley impuesta en el año 1917, que fue repetido en 70 ocasiones  en menos de 50 años sin asistir a un dramático filme hollywoodense en el Congreso. Un sencillo tramite que de no haberse aprobado (la madrugada del jueves), paralizaría el mercado del crédito, la caída del dólar, elevaría los intereses… extendiendo nuevamente al mundo una crisis financiera del que no somos participes; una nueva crisis provocada por la ingobernabilidad que se instaló en Washington, desde que el último presupuesto aprobado  fuera en 2009, limitándose desde entonces solo a renovarlo.

 

Nadie va a impedir que ellos sigan su particular batalla, a costa del caos en el resto del mundo, nadie más que ellos… Parece que nada importa en aquel país donde las crisis se repiten y vuelven a seguir ganando a pesar de ellas. No hay escrúpulos, solo ambición, poder y avaricia. El resto no importamos… incluso el eslabón más débil de su propia población será el que apañe con las consecuencias de este drama. Pero nada de esto importa seguro que conseguirán arrasar nuevamente en las taquillas….

 

 

 

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