Silueta guisande original

Pues vale...

Manuel Guisande
Blog personal de Manuel Guisande, periodista gallego con amplia experiencia en medios tradicionales y desde hace unos años también a través de bitácoras personales y colaboraciones con medios digitales españoles.

La construcción de una ciudad entera

La mente tiene esas cosas, que con el paso de tiempo, lo que más te ha impresionado es lo que recuerdas, y en esta miniserie de tres artículos, ahora que en Galicia hace un calor de emiratos, contaré lo que más me quedó marcado en mi visita Dubai, va a hacer ahora en septiembre un año.

 

Obviamente lo que más los rascacielos, que son auténticas obras de arte a las que solo les falta la firma del arquitecto en la fachada y luego que el personal haga lo que quiera: vivir en ellos, tirarlos, prenderles fuego o unirlos con puentes y visitarlos; pero otra cosa que me sorprendió es que en los Emiratos Árabes no hay el color verde; sí, el verde, y menos el verde botella, porque ahí beber…. pues como que no.

 

En los Emiratos hay el azul, que está en el mar y en el cielo con toda su gama de tonalidades; el gris, cuando oscurece; el negro, por la noche; el amarillo y el rojizo del sol; el marrón e incluso el blanquecino en las dunas, pero el verde…. el verde no.

 

Yo no sé si es porque la Naturaleza no es tan sabia y en el caso de Emiratos es un poco torpe, pero se ha olvidado del verde, y como ahí todo son negocios, pues hasta pensé en recortar Galicia en cuadraditos y venderla, que ya solo con la provincia de Orense me daba una cantidad en la calculadora que imposible, una cifra que no entraba, pero que vario miles de miles de billones de euros… para mí que sí.

 

Pero sin embargo, de lo que se me acuerdo, como excepción a lo verderolo, fue de un impresionante campo de golf, el Alzorah Golf Club, que visité en Ajmán. Bueno, lo que visité era unas obras, me enseñaron una maqueta y pregunte qué edificio o ampliación  iban a hacer. Inocente de mí, lo que iban a hacer era ¡una ciudad entera para más de 70.000 personas!, sí, no un bloquecito de viviendas como hacemos en España, ¡que va! ¡una ciudaddddd!.

 

Y en el complejo urbanístico, unl campo de golf… joé con el campo de golf, estuve allí como una hora y al final para mí que aquello era Irlanda, una inmensidad… un verde… una belleza con unos manglares en la zona. Vamos que yo compró un apartamento allí, suelto un par de caballo, me pongo un sombrero molón, tomo un té y estoy es Ascot fijo

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: