Rodriguez original original

Perspectiva de familia

José Javier Rodríguez
Blog de José Javier Rodríguez Santos

“Quod natura non dat, TC preastat”

La semana pasada una amiga me pidió que le aclarara la expresión “matrimonio ecológico”, ya que le sonaba bien, pero no comprendía por qué la utilizaba. “Carmen, le dije, pues eso, lo natural, sin ningún tipo de aditivo jurídico-político que lo desvirtúe”.
La sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre las “relaciones homosexuales” no ha cerrado el debate sobre el matrimonio, es más, lo ha dinamizado. Según los datos publicados por El Mundo, sólo un 2,8% de los matrimonios están formados por personas del mismo sexo [1]. De este modo, el TC ha privilegiado a una minoría de ciudadanos, dotándoles de la capacidad jurídica para aquello a lo que por naturaleza nunca podrían acceder y, al mismo tiempo, ha discriminado al 97,2% de las personas heterosexuales y que han contraído su compromiso matrimonial, natural y ecológico, sin ningún tipo de aditivo de “género”.  

Si realizamos un análisis político, la sentencia sobre el “matrimonio gay” se puede decir, sin temor a equivocarse, que se trata de un dictamen político cuyo “currículo oculto” se constituye como un misil directo a la línea de flotación del PP al estilo de la máxima del ejército romano “divide y vencerás”.
 

Se da la circunstancia, además, de que el TC fundamenta su sentencia en criterios sociológicos, haciendo honor a las representaciones desfiguradas de Themis sin velo en sus ojos. Así, el TC se deja de lado la toga y se olvida de lo justo y prudente. El TC, por si fuera poco, ha engrandecido la figura de Augusto Comte, cuya aspiración máxima era erigirse en “sumo sacerdote” de la nueva religión positivista y los magistrados de este Tribunal se han convertido por sus dictámenes en sus más fieles seguidores.  

El legislativo  
Por la algarabía social que se ha montado, da la impresión que, al haber reconocido el TC que las relaciones homosexuales puedan considerarse matrimonio en el marco de nuestra Constitución, este acto implique que sean matrimonio “per se”. Sin embargo, la sentencia del TC dice hasta siete veces que el legislador podría haberse inclinado por otras opciones...como las uniones civiles” para regularlas. Es decir, según el TC tan constitucional es extender el concepto de matrimonio a las personas del mismo sexo como reservar el matrimonio para la unión entre un hombre y una mujer.  

Que el Legislativo, del mismo modo, apruebe por mayoría una ley no quiere decir, por consiguiente, que sea objetiva, humana y sensata. Una ley no cambia la verdad objetiva de las cosas, más bien, como siempre ha ocurrido y el tiempo lo ha demostrado, la verdad será la que haga cambiar la ley.  

Señores del legislativo, en su campo está el balón y, como no lo jueguen bien, corren el peligro de encajar un gol en propia puerta. Me explico y lo hago al modo de Twists, que se entiende mejor. El matrimonio es la unión de un hombre y una mujer [2] porque:  

·      Sólo así nacen hijos de forma ecológica y natural, sin aditivos-político judiciales “de género”.
·     
La relación homosexual es sólo una asociación; mientras que el matrimonio es una unión entre un varón y una mujer de la que pueden nacer hijos.

·      Adoptar un niño no hace que la relación de los adoptantes se convierta en matrimonio, así como entrar en un campo de fútbol no transforma a nadie en jugador.
·      El derecho a ser adoptado por un padre y una madre corresponde al niño en situación de orfandad, no a los adultos adoptantes.
·      Es un bien social, humano y cívico, y necesariamente ha de ser protegido por la legislación, porque es el mejor entorno para la crianza de los hijos. Así estamos biológicamente constituidos, nacemos necesitados de otros, del padre y de la madre, para poder crecer.
·      Por lo tanto, todo niño tiene derecho a tener, conocer y a relacionarse con su padre y su madre biológicos.
·      El igualitarismo legal implica discriminación cuando se unen, en un mismo término, dos realidades muy distintas con efectos antagónicos: esterilidad y fecundidad.
·     
Si todo es matrimonio, entonces el matrimonio no es nada, sólo servirá para que la gente lo pisotee.

·      Los matrimonios con muchos hijos propician el crecimiento de la economía, garantizan los servicios sociales, crean puestos de trabajo y aseguran el futuro de las pensiones.  

Está claro, yo estudié en la Universidad de Salamanca y otros en la de León. Los que aquí estudiamos sabemos que “Quod naturat non dat, Salmantica non praestat”: lo que por naturaleza no puede ser, ni la ciencia, ni la ley, ni el dinero podrá hacer que sea.   ­­­­

_____________________________
 [1] Según los datos publicados por el periódico El Mundo, desde 2005 se han constituido 18.214 matrimonios entre personas del mismo sexo. Según los datos de la Memoria de actividades del año 2004-2005 del Foro de la Familia se registraron en el Congreso de los Diputados más de un millón de firmas que apoyaron la ILP. [2] En la página web www.forofamilia.org hay una encuesta que te puede interesar. VOTA.

Comentarios

Olavide 23/01/2013 21:16 #2
no han cambiado mucho las cosas desde que me juzgaron...
Pablo 27/11/2012 22:35 #1
Muy acertado el artículo. Lástima que haya ciegos que no quieran ver la realidad y se dejen vencer cobardemente por lobbies minoritarios que tratan de imponer su ideología sectaria. El matrimonio es lo que es, por mucho que con inventados criterios evolutivos quieran decir otra cosa sus señorías. Y el Gobierno de turno, con su incoherencia y doblez, recibirá lo que se merece en las urnas, por incumplir compromisos tan serios. Y si no, al tiempo. Gracias. Pablo

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: