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Perspectiva de familia

José Javier Rodríguez
Blog de José Javier Rodríguez Santos

Ocho objeciones al libro de texto

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Ha llegado septiembre y con él, los libros de texto. Aunque hace una década que abandoné la docencia en Educación Primaria, siempre me impresionó una compañera, Beatriz, que impartía clase en primero y segundo de primaria. Ella casi no utilizaba los libros de texto, sólo cuadernos de distintos colores, según la materia, cuentos, historias y novelas para que sus alumnos progresaran en su aprendizaje.

Sí, el cuaderno es el gran olvidado en el currículo de Educación Primaria. Copiar y resolver uno o dos problemas escritos por el profesor en la pizarra del aula;  escribir el dictado diario o dibujar las partes de la planta; preparar la redacción semanal trabajada, revisada y corregida; realizar cuentas o registrar el significado de palabras nuevas. Así, cada niño en su cuaderno, a su ritmo, con el espacio que precise, hará acopio de su propio currículo de aprendizaje progresivo.

 

Junto al cuaderno está el Blog de aula, una herramienta didáctica que se ha implementado y ha venido a más desde hace unos años. Allí se comparten contenidos, se publicitan avisos y recordatorios; allí se pregunta al profesor o a los compañeros, se crean nuevos contenidos y se ponen a disposición de toda la comunidad… Los recursos TIC cada vez mejor adaptados, se han convertido en un renovado sustituto del libro de texto.

 

Sí. No necesitamos los libros de textos porque son un reducto del control político sobre el mundo de la educación; porque son una imposición de ciertos sectores de poder, las editoriales, que no han dado un cambio innovador en su mundo empresarial; porque el libro de texto permanece imborrable en la cultura social de las familias que les da una cierta seguridad sobre lo que sus hijos van a hacer en el aula, pero no ven lo que realmente se ha implementado.

 

LOS MOTIVOS PARA NO USAR LOS LIBROS DE TEXTO

MOTIVOS CONSTRUCTIVOS: fomentar una nueva forma de aprendizaje:

1.    Retomar el cuaderno como un medio de expresión propia del escolar y adaptado a él. El libro obliga a todos los chicos a conformarse con el mismo formato preestablecido por la editorial. La hoja en blanco pide al profesor dinamismo, programación, estudio y actualización constante. La hoja en blanco abre al alumno a un mundo que él mismo desea crear.

 

2.    Uso productivo de las TIC como un medio para compartir, descubrir, repasar o resolver dudas. Un blog de aula ensancha la clase a un mundo más amplio en el que todo se puede utilizar para aprender, conocer y saber más.

 

3.    La enseñanza contextualizada: la ciudad viva y real es un elemento de aprendizaje enriquecido y enriquecedor. Si ha de estudiar las plantas, ¿por qué no salir al parque más cercano? Si se estudia geometría, ¿por qué no analizar el enlosado de las calles o de los edificios? Si se estudian los medios de transporte, ¿por qué no subirse al autobús urbano o al tren y visitar otras ciudades?...

 

4.    La novela como fuente de estudio y creación. La lectura ayuda no sólo a descubrir cosas nuevas, sino que además, favorece el conocimiento de los propios sentimientos y emociones. Una frase de una novela leída en clase puede servir para el dictado, para conocer ortografía y ampliar el vocabulario, para dibujar aquello que uno imagina a través de las páginas de un buen libro.

 

5.    Para fomentar la innovación en el aula y la retroalimentación profesor-alumno. El libro nos marca los ritmos, los tiempos… es un vigilante seguro de la cadencia tediosa y rutinaria del tiempo escolar. Sin embargo, la plasticidad del cerebro de nuestros alumnos no está sujeta al ritmo impuesto por la numeración de las páginas de un libro.

 

MOTIVOS DECONSTRUCTORES: romper las dinámicas establecidas:

6.    Para evitar la cultura de la reproducción memorística y repetitiva. Durante mucho tiempo “el mejor alumno ha sido el mejor repetidor… de lo que dice el profesor o el libro de texto”. Se necesitan chicos creativos, imaginativos, dialogantes, buscadores, incansables exploradores…

 

7.    Para evitar la fallida dinámica de la ficha y el autocompletado. El libro unificado para todos igual, la ficha unificada para todos igual, no hace otra cosa que formatear la libertad plástica del cerebro del niño de primaria. Por ello, muchos se aburren, miran por las ventanas o, a modo de Wendy, esperando que Peter Pan les traslade a su mundo de fantasía, Siempre Jamás es un país inundado de color y mucho más significativo.

 

8.    Para evitar la injerencia en el currículo por agentes ajenos a la comunidad escolar. El libro de texto es la mejor forma implementada por la Administración para controlar el adoctrinamiento en la corrección política de la docencia.

 

ALGUNAS OBJECIONES

El cuaderno tampoco es un absoluto o una panacea.

 

·      Tal vez las editoriales podrían preparar una edición actualizada de la Enciclopedia Álvarez para cada dos años escolares. En ella se recogerían los conceptos básicos sirviendo de apoyo y de guía al profesor, a los padres y a los alumnos.

·      Tal vez en los últimos años de primaria, en las áreas de naturales y sociales se precise un libro de texto que ayude a iniciar al escolar a enfrentarse con el texto académico y al proceso autónomo de estudio: leer, entender y comprender, subrayar, esquematizar, asimilar y resumir.

·      Tal vez la inspección educativa debería centrarse más en lo que se ha hecho que en lo que se prevé hacer y casi nunca se hace.

·      Tal vez las familias deberíamos preocuparnos más de lo importante, de lo esencial, aplicando aquel adagio latino ‘non multa, sed multum’  (Poco, pero bien hecho).

Comentarios

María Teresa Hernández 18/09/2014 09:25 #5
Importante punto que planteas y que en mi opinión no debe desestimar el papel de los padres y familia como evaluadores del aprendizaje, conceptos y valores impartidos. Dosis de doctrina? todos, en todas partes y todas las épocas. Padres activos y compañeros del proceso de sus hijos podría ser un buen principio no para descalificar las escuelas..., mas bien creo para matizar.Gracias por el planteamiento
María Virginia Labat 12/09/2014 01:55 #4
Muy interesante artículo, plantea una mirada no tenida en cuenta por muchos educadores. El cuaderno es el mundo propio del alumno su propio libro de creatividad ... Muy buen artículo para reflexionar.
M.E. Sánchez 09/09/2014 21:10 #3
Francamente, se puede adoctrinar también desde un blog. Un libro de texto no es la panacea, sólo una especie de "guión", pero tampoco se ha de demonizar necesariamente. Es una herramienta más de la que el profesorado puede hacer uso junto a muchas otras cosas, teniendo siempre en cuenta la dinámica de cada grupo. Yo he impartido clases sin libro de texto en Escuelas Oficiales de Idiomas y ha sido muy duro buscar todo el material, actividades, páginas web, temas para presentaciones orales, etc. A veces ni siquiera lo he podido volver a utilizar porque me han tocado otros niveles. ¿Todos los profesores podemos realizar semejante esfuerzo para cada grupo y cada asignatura? También he utilizado libros de texto y no he sentido ese constreñimiento, nos han permitido creatividad a mí y a los alumnos. De hecho, el mismo libro ha funcionado de manera diferente en distintos grupos. Un saludo,
Immaculada Pujol 07/09/2014 22:18 #2
Me ha gustado mucho el artïculo. Los libros de texto estorban cuándo sabes lo que tienes que hacer. Los niños disfrutan más con las propuestas del maestro que con: abran la página tal.
José Luis Amat 03/09/2014 18:22 #1
Estimado Don José Javier: Excelente artículo. Yo me pregunto además, por qué no hay una auditoría de los profesores, tanto en los colegios, como en la Universidad. Mientras no se haga eso, ambos escenarios son poco competentes, -al no haber competencia ni evaluaciones en el profesorado-, y tienen el riesgo de sesgo ideológico. Gracias.

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