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Perspectiva de familia

José Javier Rodríguez
Blog de José Javier Rodríguez Santos

La ciudad de los niños y de la familia

Los niños de las ciudades de hoy están solos, afirma el pedagogo italiano Francesco Tonucci y describe cómo es frecuente en nuestra sociedad optar por tener sólo un hijo e, incluso, retrasar la llegada de éste para dar preferencia a seguridades laborales, económicas o de modos de vida.
Efectivamente, Tonucci, conocido como Frato, pseudónimo con el que firma sus viñetas, comienza su libro 'Cuando los niños dicen basta' con una frase de una niña de Regio Emilia: “Para ser felices hacen falta dos o tres...".

Nuestra experiencia nos revela que no estamos solos, que vivimos en comunidad. Desde que nacemos necesitamos de los demás para obtener seguridad y alimento, para conocernos y para construir nuestra propia identidad. Por ello, Tonucci propone una ciudad diseñada para acoger a los niños, una ciudad abierta a todos: familias, abuelos, impedidos físicos, embarazadas…

La propuesta de Tonucci nace de una premisa acertada: los niños de las ciudades de hoy están solos y demandan el derecho a tener hermanos para jugar con otros y crecer juntos. De ahí que la administración pública local ha de elevar este problema individual de las personas a una necesidad social, estableciendo líneas de actuación de apoyo a la familia y diseñando condiciones sociales y culturales en favor de los hijos. La ciudad y sus gestores, si se lo proponen, pueden hacer mucho. No sólo, como ya se hace en muchos municipios, entre ellos el de Salamanca, fomentando las ayudas sociales, asistenciales o económicas, sino también generando un ambiente propicio para el juego, el paseo y el ocio en familia.

La principal propuesta pedagógica de Tonucci se conoce como la La Cittá dei Bambini porque una ciudad diseñada a la altura de los niños, será una ciudad para todos.

Pero lo que más me impresiona del libro de Tonucci es la apuesta por recuperar el valor de la maternidad como un elemento cultural de progreso y de futuro, en especial, en regiones tan envejecidas como las nuestras.

En este sentido, en octubre de 2010 se aprobó una directriz de la Unión Europea, por la que se recomienda a los estados miembros la ampliación de la baja de maternidad a 20 semanas con el 100% del sueldo. La iniciativa fue promovida por la eurodiputada socialista Edite Estella. En su informe señaló que "la maternidad no puede ser tratada como una enfermedad o como una carga para la empresa, sino como un servicio a la sociedad". De hecho, Castilla y León ha sido la primera comunidad autónoma de Europa que ha aprobado, a iniciativa de sus ciudadanos, no de ningún partido político, una Ley de Apoyo a la Mujer Embarazada en la que se articulan diversas medidas de protección de la maternidad.

Ahora bien, Tonucci, ese mismo capítulo de su libro, hace mención a la existencia de leyes que reconocen la posibilidad del aborto. No puedo concebir la alternativa del aborto como una opción más. El aborto es una tragedia para la madre, una pérdida para la sociedad y una injusticia humana. La madre ha de ser libre para poder elegir ser madre y la Administración Pública ha de proteger esta elección.

A pesar de esto último, he de reconocer y valorar positivamente las propuestas de apoyo a la familia de Tonucci, entre las que destaco:

La protección de la maternidad y paternidad: formación para ser padres, facilitar la creación de una familia, tener un padre y una madre y posibilidad de tener más hijos.

Ampliar la relación de Derechos del Niño acordados por Asamblea General, en su resolución 44/25 de 20 de noviembre de 1989, añadiendo estos otros: derecho a tener unos padres felices, derecho a tener hermanos para jugar, derecho a tener amigos para encontrarse y derecho a tener abuelos para tener vida.

Bibliografía: TONUCCI, F., (2002), Cuando los niños dicen Basta, Fundación Sánchez Ruipérez, Madrid, 30-45.

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