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Perspectiva de familia

José Javier Rodríguez
Blog de José Javier Rodríguez Santos

Cuenta cuentos en familia

Cuentacuentos detail

Se dice que los finlandeses son los europeos que más visitan las bibliotecas, no es de extrañar, en esos recintos públicos cuentan con un sistema de refrigeración caliente garantizado. Eso mismo he podido constatar en mi ciudad. En estos días fríos de noviembre he asistido con mi hija pequeña a varias sesiones de cuentacuentos organizados por la red municipal de bibliotecas del Ayuntamiento de Salamanca.

He disfrutado viendo cómo los niños están ávidos por aprehender todo lo que se les ofrece si tiene calidad y denota esfuerzo por aquellos que lo realizan. Estas actividades lúdico-educativas vividas en familia contribuyen sobremanera a crear en nuestros hijos un deseo por conocer cosas nuevas. “Papá, ¿dónde me llevas hoy?”, me pregunta mi hija a la salida del colegio. Nuestras ciudades ofrecen multitud de oportunidades para realizar los “deberes del hogar”. Sí, los padres también tenemos deberes: visitar museos con nuestros hijos, acompañarles a hacer deporte, leerles cuentos, contemplar una nevada o una roja puesta de sol invernal… Todas estas actividades constituyen un bagaje de experiencias que ayudan a preparar las actitudes propias que luego los niños necesitarán implementar en el colegio.

 

Nuestras ciudades están soberanamente dotadas. Sus parques, sus  museos, sus bibliotecas, sus calles, su carril bici o sus instalaciones deportivas públicas, entre otras muchas, constituyen una amalgama de oportunidades a las que muchas veces no le sacamos todo su partido. Tonucci recomienda hacer una ciudad a la altura de los niños, así esa ciudad será una población viva, donde todos pueden desarrollarse y donde todos tienen acogida. Una ciudad con niños será una ciudad para el encuentro.

 

Ahora bien, una ciudad educadora o una ciudad de los niños sin familias, sin padres que jueguen, lean, aprendan o disfruten con sus hijos es una ciudad muerta. Por el contrario, unas calles llenas de niños jugando, entremezclándose con los abuelos que sentados en un banco les contemplan felices, conforman una ciudad viva y con futuro.

 

Es cierto, contamos con unas magníficas ciudades que albergan multitud de recursos… Pero, ¿tenemos la conciencia de que la mejor inversión que podemos hacer es en las personas más que en los medios? ¿Los políticos son conscientes de la necesidad imperiosa de rejuvenecer nuestras ciudades y de impulsar políticas de familia, de matrimonio y de natalidad? ¿La administración pública se ha parado a analizar los últimos datos de INE con la proyección de la pirámide de población que alerta de un futuro sin niños?

 

El mejor cuentacuentos que podemos narrar a nuestros hijos es el testimonio de vida de un padre y una madre que se quieren, que se respetan y que se entregan en un esfuerzo continuo por dar vida, aliento y estímulo a sus hijos. Un matrimonio unido que supera las dificultades de la vida y que juntos caminan y se esfuerzan por generar estabilidad.

 

Las magníficas ciudades construidas en las últimas décadas no tienen futuro si no hay niños. Tal vez nos hemos quedado en los medios instrumentales, en la dotación de infraestructuras, pero en breve no tendremos para quien emplearlas. Un político cortoplacista solo mira a cuatro años, un político universal mira al futuro con esperanza. Necesitamos, al igual que políticos de larga trayectoria, jóvenes que rompan el modelo profesional proyectado por la cultura de la democracia española, jóvenes que se decidan a emprender una vía alternativa y que alimenten de esperanza el futuro social, humano y económico de nuestro país.

Comentarios

Vicente 30/11/2013 23:39 #3
Gracias, de nuevo, por poner el foco de atención en las cosas importantes de la vida. El hombre es la medida de todas las cosas. En nuestro mundo hemos invertido los valores: importa más el dinero, el tiempo, los negocios, el prestigio. La persona es lo último, y encima los niños menos, pues se consideran como un freno. Los niños sólo se valoran cuando suponen una reivindicación o un capricho.
JB. 28/11/2013 12:15 #2
Preguntas si los políticos son conscientes del problema que supone el estrechamiento de la base en la pirámide demográfica. La respuesta es que les da exactamente igual, que solo piensan en areglar lo suyo y que ceden, con entusiasmo o sin él, a las agresivas campañas promovidas por el feminismo radical, anticlericales y progres rancios. La familia modelo que describes, para ellos es facha, represiva y vulnera los derechos de la mujer y de los niños. Así la educación se inculca desde las series televisivas y la educación para la ciudadanía. Ahí tienes la respuesta.
José Luis Amat 27/11/2013 09:28 #1
Extraordinario post. Los niños son los protagonistas de nuestra vida por muchas razones. Pero creo que nuestro ajetreo habitual, nos impide disfrutar de ellos. Incluso los fines de semana se incorporan al ajetreo, al compás del reloj, con las actividades extraescolares, la compra semanal y todas las cosas que no se pueden hacer a lo largo de la semana por motivos de trabajo. Este post, nos ayuda a pensar y establecer prioridades. Gracias.

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