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La mirada de Woody

Woody García Llorente

Punto y Seguido...

 
Apenas hace unos minutos he terminado de comer, hoy es sábado y son casi las siete de la tarde, es uno de esos días en los que las obligaciones profesionales no te dan tregua.

Seguimos inmersos en una inquietante tempestad que no da señales de tregua, y me sigue invadiendo el pensamiento una cuestión, que viene siendo repetitiva en mi consciente.
¿Quiénes son los verdaderos culpables de esta gravísima crisis?

Desde luego, logicamente influyen muchos factores, y no es una cuestión especialmente sencilla. Si bien es cierto que es un error plantearse que globalmente tanto trabajador como empresario tengan mucha culpa de la situación actual. Hay que matizar que hay malos y buenos en todos los sitios, y que culpa tenemos todos para estar como estamos.

Sin ninguna duda,uno de los verdaderos causantes de la actual situación, son los bancos. Es una vergüenza absoluta, que quienes han sido los impulsores de la especulación, ahora y tras verse obligados a convertirse en inmobiliarias por una nefasta gestión, pretendan que el ciudadano de a pie pague los platos rotos, como siempre.

Quizás tengamos lo que nos merecemos, pues los políticos a los que hemos otorgado el voto, y por tanto nuestra confianza, no han realizado correctamente su cometido. Son todos responsables, tanto los de ahora, como los de antes. Al final insisto en que el perjudicado siempre es el mismo. El pensionista, el funcionario, el trabajador, el empresario...

Desde mi posición como autónomo, estoy mas que convencido de que a nosotros que nadie nos entiende. Estamos desamparados y solos, ni siquiera nos defendemos de todos los perjuicios a los que estamos siendo sometidos constantemente. Si un día nuestras empresas quiebran, ¿a quién le pedimos ayuda? No tenemos ni derecho a paro. ¡Qué barbaridad!


Mucha gente no valora que las pymes siguen creando un elevadísimo porcentaje de empleo en nuestro país, y que sustentan en buena medida nuestra economía.

A día de hoy, por mucha suerte y no por menos sacrificio, mis negocios siguen su curso, pues no me falta trabajo, también es cierto que me lo busco, y me levanto cada mañana con la idea de seguir protegiendo y mejorando mis negocios, y por supuesto a mis trabajadores, de los que estoy siempre orgulloso. Somos un equipo con una misma finalidad. Tirar hacia adelante.

Cada cual es libre de pensar como entienda, pero hay un objetivo común que desgraciadamente importa más a unos que a otros, y no es otro que levantar al país y salvarle de esta situación.

Con muchos granitos de arena, a buen seguro lo conseguimos, pero siempre que cada uno aporte el suyo. Y esto es como el amor...Hacen falta hechos, no solo palabras.

Es lógico , que mucha gente se desespere viendo que no encuentra empleo, que sus condiciones salariales son inferiores a las de antes, que sigue subiendo todo (menos la vivienda, por suerte) y se suceden un largo etc de situaciones que desesperan a cualquiera...

Pues aun así nunca hay que perder la fuerza para conseguir el objetivo de cada cual, por difícil que este se nos presente.

Me voy a dar una ducha rápida, que fiel a mis costumbres tengo que seguir completando mi apretada agenda diaria.

Por supuesto que mientras no me fallen las fuerzas, voy a seguir remando en el empeño de conseguir mis objetivos, y el de los que me rodean.

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