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Chema Díez
Blog de Chema Díez. Tribuna de Salamanca

El globo del porcino ibérico, a punto de quedarse sin aire

No por ser muy reiterado deja de ser menos cierto y de perder importancia. La situación del sector del porcino ibérico es crítica, agónica y especialmente, muy incierta. Se mueve en el filo de la navaja después de que el globo se terminase pinchando por responsabilidad de muchos y por haber hecho cosas muy mal. ÂżSe acuerdan de lo que ha pasado con la construcción?

Pues lo mismo que con el ibérico en España; el globo se ha hinchado tanto y algunos se han llenado tanto los bolsillos que el sector ha terminado por reventar, y lo que es peor, dejando a los profesionales de verdad en la calle y con una explotación cerrada por culpa de los €˜glotones€™ de siempre.

Quizá mucha gente no alcance a darse cuenta de la importancia, de la magnitud de este problema que mueve millones y millones de euros en España y. especialmente, en Salamanca, cuya industria es la más importantes del país. ÂżLes suena de algo Guijuelo? Aparte de la gran temporada del equipo entrenado por Imanol Idiakez, esta localidad salmantina es conocida en el mundo entero por su tradición jamonera.

Esta industria mueve cada año millones y millones de euros y miles y miles de jamones, paletas y productos derivados del cerdo ibérico que solo con nombrarlos a uno se le hace la boca agua. Y no es para menos. Pero claro, al tratarse de un producto que puede considerarse €˜de lujo€™, el consumidor es el primero que no coge para la cesta de la compra porque no es barato, precisamente, y eso, que en tiempos de bonanza económica no importa, ahora es vital.

€˜Vendo jamones y paletas a mitad de precio, oiga€™
Por eso, y como si de las rebajas de los comerciantes al más puro estilo se tratase, los industriales no tienen más remedio que vender los jamones y paletas a un precio que oscila entre 6 y 8 euros por kilo para los primeros y entre 4 y 5 para los segundos, cuando su precio en realidad debe ser más del doble. Las consecuencias de la crisis cada vez son más duras en la economía en general y en el ibérico en particular.

Y claro está, si el industrial vende el producto transformado a estos precios, en origen los tiene que comprar aún mucho más baratos; y entonces, Âżquién es el primero que paga las consecuencias? Pues el eslabón más débil.

El ganadero, en ruina
El productor es el que primero se va €˜al garete€™ en la situación actual del sector ibérico porque no puede resistir más el precio en origen de la materia prima, que ha bajado desde el año 2007 hasta niveles casi ruinosos. No en vano, muchos profesionales de la provincia de Salamanca ha cerrado ya sus explotaciones porque no aguantan más, y lo hacen regalando las madres que tienen en la granja a un precio tres o incluso cuatro veces más bajo que el que marca la Lonja Provincial.

Y cada semana, esta situación se refleja en la Lonja Provincial, en concreto en la mesa de porcino, donde esta dramática situación sale a la palestra. La bellota ha sido un desastre (fraude aparte) y los cochinos de pienso cada día que pasa son más ruinosos para el ganadero.

Y yo me pregunto, Âżdónde están todos aquellos que se llenaron los bolsillos de dinero en tiempos de bonanza y que solo 'petaron la saca€™ sin ser profesionales del sector? Flaco favor les han hecho a los que sí de verdad vivía de criar o cebar cerdos y transformarlos para el consumidor.

Han hinchado tanto el globo que, como no podía ser de otra manera, ha terminado reventando y lo ha hecho por el lado del más débil. Ahora, la situación está en el punto clave, en el que se puede poner un parche que con el tiempo mejore la situación o por el contrario que ya no entre más aire. Pero mientras haya vida, siempre hay esperanza, es lo único que queda.

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